10 nov. 2011

víctimas-narcos-derecho penal

En este artículo (acá) el historiador conservador Enrique Krauze critica al importantísimo "movimiento para la paz," encabezado por el poeta Javier Sicilia, en México, que entre otras cosas objeta la estrategia del presidente Calderón contra el narcotráfico. Dice Krauze, contra aquellos, "La teología moral del catolicismo y el gandhianismo tienden a atenuar la gravedad de un crimen a través de la comprensión de sus causas y condiciones. Ciertamente, los asesinos (aunque no necesariamente los jefes del crimen) son salidos de la pobreza. Pero una vez que cruzan la línea y se convierten en asesinos, ya no son víctimas, son homicidas." No es así: que "ellos" crucen la línea no quiere decir que lo tengamos que hacer también "nosotros."

13 comentarios:

PIC dijo...

el narcotrafico es un grave problema institucional, porque envenena la politica y estructura incentivos para la violencia en una sociedad.

dos soluciones politicas dan resultados, si lo que se busca es reducir al maximo el narcotrafico (lo cual exige, tambien, reducir al maximo el consumo, dado que se debe atacar la cadena en todos sus eslabones, mal que le pese a los progres).

una probada solucion es la solucion maoista, aplicada bajo la revolucion cultural. esta solucion "de izquierda" esta cerca de lo que propone el historiador conservador. mao redujo drasticamente (casi elimino) la produccion de opio, que era vista como un simbolo del imperlalismo ingles, a sangre y fuego. ejecuto a los narcos, quemo los campos, y no fue nada indulgente con los adictos. mao, influido por la posicion tradicional de la izquierda, sostenia que no podia haber crecimiento economico organizado con un pueblo adicto. no le fue mal. por supuesto, la contra de esta politica es que no es democratica.

el otro caso, que historicamente no se ha practicado aun, es la despenalizacio Y legalizacion.

la via media defendida por la izquierda (la despenalizacion a secas) no sirve, mas aun, es contraproducente, porque abre las puertas para el pequeño productor y comerciante, que prospera en el espacio que le deja una ley que admita la tenencia para consumo personal, lo que a su turno fortalece mas al resto de la cadena productiva.

la legalizacion termina con el narcotrafico, pero introduce otros problemas, particularmente para el estado de bienestar.

el punto es que si baja el precio por la legalizacion, habra mas adictos que reclamen servicios de salud.

la izquierda standard por lo general defiende libertad sin responsabilidad.
y entonces terminamos en el absurdo de que el estado deba dar tratamiento gratuito a un adicto aun cuando este gasta $4000 por mes en su droga (promedio de lo que destina un consumidor de paco), que posiblemente sea mas o menos lo que gana el medico en la guardia donde lo atiende. oh, estado de bienestar!

(no es necesario ser un liberal para sostener que la legalizacion deberia exigir la responsabilidad individual. un rawlsiano-dworkiniano, por ejemplo, deberia apoyar mi tesis de que en estos casos el tratamiento no deberia ser gratuito, y que la prioridad del sistema de salud deberian ser las enfermedades geneticas y medioambientales resultado de consecuencias no intentadas).

(por otra parte, la legalizacion (que incluye la venta libre) cuando es defendida por la izquierda no resulta creible. precisamente, porque presupone varios principios pro mercado (la competencia permite que mejore la calidad de la droga, que baje el precio, con el free entry se disminuye la corrupcion y las coimas a politicos y funcionarios, etc.).)

PIC dijo...

por ultimo, la analogia con el cristianismo es excelente. no me llamaria la atencion que la izquierda cristera, al estilo de las teologias de la liberacion, este entongada con el narcotrafico en mexico y la guerrilla.

sl dijo...

pic, muchas de las cosas que decis son sensatas. Yo apoyo la legalización, fuertes impuestos al consumo y a la producción, y cero salud publica gratuita para tratar enfermedades vinculadas con los efectos de la droga.

Anónimo dijo...

PIC, ehh?
tanto mercado y mercado, hiciste el cálculo de cuánto gasta el estado supuestamente combatiendo el "narcotráfico".
Por otro lado, hay algo que confundís, los adictos a los estupefacientes no son la mayoría de los consumidores. Además, los costos en salud pública que demandaría el tratamiento de estas adicciones seria holgadamente menor al que implica la supuesta lucha contra este tema.
Asimismo, vos generalmente no tenés una visión liberal sobre los temas tratados?, dónde quedo la autodeterminación de las personas, la posibilidad de elegir como quiero vivir, y en todo caso como quiero morir.
Creo en lo personal en la legalización; en primer lugar porque ya se vio que la criminalización del consumir no logra nada; segundo que va en contra de nuestros derechos individuales; tercero que los costos que genera la criminalización de estas actividades son mayores a los derivados de los tratamientos por adicción a las drogas.
Por último, de dónde sacaste que porque se legalice van a aumentar los adictos a las drogas. Hoy el que quiere consumir sabe donde y no creo que la prohibición normativa lo motive a acatar la norma.

Augusto

El Diego Efe dijo...

¿Y qué sucede actualmente con la atención de la salud de quienes padecen los efectos de sus adicciones legales? Hay adictos al alcohol, a los antidepresivos y otros fármacos, etc. Y ni hablar de los que son adictos a programas de televisión, religiones y agrupaciones políticas que anulan las funciones intelectuales superiores, jejeje!

guido dijo...

Un consumidor de paco promedio destina ¡4 lucas! Juas! La de pavadas que pueden decirse.

PIC dijo...

1) no tengo ninguna objecion moral contra el consumo de droga. es una accion privada en la cual no deberia tener injerencia el estado.

pero de esa premisa moral no derivo facilmente una norma institucional.

2) yo quiero que alguien que se considere defensor del estado de bienestar me explique por que un medico que gana menos de lo que el adicto consume debe darle atencion gratuita.

3) consumo != adiccion. pero el mayor consumo esta correlacionado con la mayor adiccion.

4) la politica de mao es efectiva, pero iliberal y antidemocratica. la legalizacion, es costosa para el estado de bienestar.

yo defiendo una posicion mas moderada: mejorar los controles y endurecer la persecucion de los narcos, gradualmente. la despenalizacion sin legalizacion es contraproducente, porque crea una oportunidad de mercado para los pequeños y medianos productores y vendedores

PIC dijo...

sobre las cifras del precio del paco, cito a la fundacion madres en lucha en 2007. http://www.madresenlucha.org.ar/notasperiodisticas1.html

PIC dijo...

El Diego,

el problema es de calculo economico. particularmente, creo que a los adictos al tabaco y el alcohol deberia cobrarseles mayores impuestos (o aportes a la obra social) si van a utilizar los servicios de salud socializados.

Jorge dijo...

Mas alla del tema "victimas-victimarios" paso en Argentina bastante desapercibida la exposicion de Calderon ante la ONU pidiendo una mayor corresponsabilidad de los paises desarrollados (leyendo entre lineas, no estaba lejos de pedir la legalizacion). El narcotrafico no solo tiene un costo enorme de vidas y de recursos desperdiciados, sino que a paises extremadamente debiles institucionalmente como los de AL directamente los liquida. Porque el policia, el juez, el medico, el funcionario, el gobernador que se corrompe por el narcotrafico (y por todos estos lados esta) porque no se va a corromper por otras minucias como una obrita publica, algunos "ñoquis", etc.?? La droga mata, el narcotrafico destruye los fundamentos institucionales de cualquier nacion pobre (y las ricas tambien)

Manuela dijo...

Estoy completamente de acuerdo contigo, Roberto: "que "ellos" crucen la línea no quiere decir que lo tengamos que hacer también "nosotros."
No deja de sorprenderme la ingenuidad (¿o cinismo?) de Krauze al afirmar que "es absolutamente necesaria una aceptación total de las estrategias de Calderón para asegurar un consenso nacional amplio contra el crimen organizado". Cuando es precisamente el Estado mexicano, quien actúa, no como supone Krauze, conforme a la ley sino por encima de la ley. El Estado mexicano se empeña en negar tremendas violaciones a los derechos humanos como son la tortura y desapariciones forzadas por parte del Ejército y MArinos.
Aqui una nota sobre el reciente informe, de escasos dos días, de Human Rights Watch. De 3.671 investigaciones por denuncias de abusos entre 2007 y 2011 en sólo 5 estados del país (son 32 entidades federativas), únicamente han sido condenados 15 soldados, menos del 0,5%”.
50,000 mil muertos en cinco años de guerra fallida y que el estado no reconoce como tal.
http://internacional.elpais.com/internacional/2011/11/09/actualidad/1320868823_110843.html

guido dijo...

PIC, el link que citás menciona (sin señalar la fuente) que un adicto puede llegar a gastar $100 pesos por día (entre 2800 y 3100 de acuerdo al calendario oficial).

No contento con agregar una decena de días al mes promedio, convertís al "adicto" de tu fuente (que no es un estudio académico que detalle metodología, fuentes primarias, etc.) en un "consumidor promedio"(!).

Fruta, decir que el consumidor de paco gasto 4 lucas mensuales en promedio es fruta puro.

Un toque de sensacionalismo para reforzar tu argumento de prohibir las diálisis a los alcohólicos.

Anónimo dijo...

Muchachos, la ecuación es simple: nadie está diciendo que debe prohibirse terminantemente el faso, sólo de que se asuma las concecuencias de los propios actos. O una cosa, o la otra. No razonemos como infantes. No hay guita para todo y, sinceramente, me resulta dificil encontrar gente que no considere prioritario que el estado destine sus recursos en brindar bienestar a los pobres que se mueren de hambre en el norte de nuestro país que en un pibe de clase media o clase alta que quiere tirar su vida a la basura. El consumo y la adicción entre los más pobres se eliminaría en una sociedad donde los servicios de salud y educación se encontrasen garantizados por un estado que no desperdicie sus recursos en gente que de todos modos elige vivir para morir. Y eso de recurrir al argumento del alcohólico y del fumador me parece tan absurdo como bajo.

Jacinto