17 dic. 2012

La elección de jueces como una "locura"

A la vez que desmintió que el poder judicial represente una "corporación," Zaffaroni sostuvo hoy que la idea de democratizar la justicia a través de la elección de los jueces es una "locura", que "fracasó en todo el mundo", que provoca la "demagogia judicial," llevando a que antes de los comicios los jueces comiencen a dictar fallos destinados a seducir al electorado.Es para anotar lo dicho por Zaffaroni, pero ahora que ya estamos de acuerdo en que esta forma de pensar la elección judicial es mala, tenemos que seguir pensando en la idea de democracia vinculada con la justicia.

Otra forma de pensarla sería el populismo penal, que ya descartamos en posts anteriores, por antidemocrática, a pesar de su retórica tramposa.

Otra forma es la que piensa el gobierno -la peor de todas- que lo que pretende es el sometimiento de la justicia al establishment político gobernante. Esta es la forma mentirosa, más perversa, de exigir un cambio en nombre de la democracia judicial.

Y otra forma más sería el juicio por jurados, frente al cual habría que decir, al menos, que el modo en que hoy -aquí y en tantos lados- se lo piensa, es una bobada: se asume que el pueblo sólo está capacitado para decir si juan mató a maría o no. Pero que ni se meta sobre la cuestión de fondo, la legalidad del acto, la constitucionalidad de la norma, que le corresponde analizar a los que sí saben.

Está bien que limpiemos el campo de tonterías. Pero el tema central hay que seguir manteniéndolo: cómo democratizar la justicia, marcada por la aristocracia y el elitismo? Cómo se hace para que la forma de pensar del obrero, de los indígenas, de las mujeres marginadas, llegue a los debates judiciales? Por ahí pasa el tema.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

No es para ponerme en fino, pero no alcanzo a cachar tu impugnación del juicio por jurados de lo que decís acá. El rótulo de "bobada" se me hace medio fuerte para la ligereza de esos fundamentos. podrías ampliar?

Jorge dijo...

Y si democratizamos el gobierno? es mucho pedir o con centrarnos en la justicia es suficiente?

Javier dijo...

Yo pensaba en mayor participacion de las universidades nacionales en el consejo de la magistratura , aun podriamos pensar desde los tres claustros .
Por ahora es lo que pienso se podria implementar por ley del congreso sin necesidad de reforma constitucional .
Despues probablemente negociar conb esta corte suprema como autoridad maxima del poder judicial para que haya mnejora en los procedimientos judiciales , mayor rapidez en el tratamiento de causas y mejoras en als investigaciones desde la procaduria gral de la nacion , otorgare mayor poder a los fiscales en las investigaciones . Lo del juicio por jurados lo veria como un largo proceso , empezando primero de jurados mas profesionales en el campo del derecho , abogados por ejemplo .

rg dijo...

bueno, sobre el jurado, lo que me parece es que hay demasiaaaado escrito sobre lo mismo, del jurado como herramienta salvadora democratica, cuando en verdad le dejan al ciudadano un rol para mi muy bobo, a la luz de las tareas de las cuales lo privan. y todavia hay que dar las gracias como si ahi viniera la gran democracia. no estoy en contra del jurado sino a favor, pero estoy en contra de endiosar una salida tan modesta, que tan estruendosamente deja al ciudadano como un bobo que no puede pensar mas que en los hechos, si de leyes hablamos

Anónimo dijo...

Acerca de la interrogación final del post, es imaginable concebir que desde los ámbitos de formación de Ustedes, hombres de leyes, se aproximen mejor -más sagazmente- a escuchar las voces de quienes no acceden a ser pensados y reconocidos -en diálogo- por instancias de justicia institucional, formal.

No esquivemos que entre otros obstáculos a tal activación de discursos y amparo de derechos se halla, entre aquellos colectivos o grupos, el probable desconocimiento de la maraña funcional que los oblitera. (De tales discursos y derechos algunos pueden estar en estado incipiente o aun larvario, con beneficio de inventario, sorri la rrima, para investigación del aspecto ponderable de los futuros sociales) Porque también, acaso para quien está capacitado es de esperar resulte más accesible el camino hacia los relegados, y no precisamente munidos de planchas prescritas de etiquetas.

Especulo, por último, la observancia pública -apuntalada por su incesante señalamiento y difusión- de procedimientos que favorezcan proba(da)mente el reconocimiento de derechos allí donde se encuentren arteramente suspendidos. Destacando el desempeño humano de quienes breguen por ello, como de los que lo impiden.

Javiers de Liniers

Anónimo dijo...

Gracias por ampliar. Está bien, pero es complejo el asunto, me parece que habría que laburar el punto más. P ej, te podrían decir que lo que en verdad resulta "bobo" es comerse la premisa básica de tu crítica, es decir, que sea cierto que se pueden separar la mayoría de las veces los hechos del derecho. Como esto no parece posible, los jurados en realidad tienen usualmente bastante para decir respecto del derecho, de una forma u otra (de hecho, esta es una crítica fuerte al sistema de jurados: que la gente lega no está en condiciones de manejar conceptos jurídicos que son esenciales para valorar la prueba de los hechos).
Como sea, además, yo resistiría la identificación de jurado como "pueblo" en el sentido democrático-participativo o hasta representativo. Me parece que esta idea hace agua por todos lado y le termina pidiendo a la institución mucho más de lo que puede dar. No sé, por ahí de aquí viene parte de tu descontento. Una cosa es que pueda resultar un razonable paliativo para el endiosado tecnicismo jurídico y el elitismo de casta de jueces frente a acusados, otra muy distinta que lo planteemos como la raja en términos de democratización de la administración de justicia.

Anónimo dijo...

Acerca de la interrogación final del post, es imaginable concebir que desde los ámbitos de formación de Ustedes, hombres de leyes, se aproximen mejor -más sagazmente- a escuchar las voces de quienes no acceden a ser pensados y reconocidos -en diálogo- por instancias de justicia institucional, formal.

No esquivemos que entre otros obstáculos a tal activación de discursos y amparo de derechos (1) se halla, entre aquellos colectivos o grupos, el probable desconocimiento de la maraña funcional que los oblitera. Porque, también, acaso para quien está capacitado es de esperar resulte más accesible el camino hacia los relegados, y no precisamente provisto de planchas prescritas de etiquetas.
(1) Discursos y derechos estos, de los cuales algunos pueden estar en estado incipiente o aun larvario, con beneficio de inventario, sorri la rrima, para investigación de los futuros sociales en sus aspectos ponderables . Que lo legal es acerca de un ser vivo, en potencia o a execrar.)


Especulo, por último, la observancia pública -apuntalada por su incesante señalamiento y difusión- de procedimientos que favorezcan proba(da)mente el reconocimiento de derechos allí donde se encuentren arteramente suspendidos.
Destacando el desempeño humano de quienes breguen por ello, como de los que lo impiden.

Javiers de Liniers