3 dic. 2012

Rosanvallon sobre Rawls


Después de más de 40 años de la publicación de su obra cumbre, el trabajo de John Rawls ha recibido estudios y críticas de todo tipo. Entre los filósofos políticos contemporáneos, hay un gran consenso en torno del valor de sus escritos, y muchos análisis profundos y críticos de los mismos: casi todos han tomado en serio los (pocos) libros de Rawls, han aprendido de ellos, y -en el mejor de los casos- han tratado de mirar más allá de esos libros. Son pocos, sin embargo, los que han conseguido ir más allá de las discusiones propuestas por la Teoría de la Justicia, en torno a una idea radical de la igualdad. Seguramente, filósofos como Jurgen Habermas, Gerald Cohen, Susan Moller Okin, Michael Sandel, han ayudado a mejorar esa discusión, aunque -salvo Habermas- ninguno ha presentado una teoría global, completa, capaz de dialogar paso a paso con la Teoría de la Justicia.

Junto a estos muchos textos, interesantes y críticos, hay muchísimos otros muy pobres, que en lugar de tomar en serio esos textos, lo toman en burla, convirtiendo a una teoría de la igualdad -como mínimo, profundísima y de una complejidad extraordinaria- en un espantapájaros al que golpean con torpeza carnavalesca. De estos análisis, uno de los más conocidos y peor fundados es el de Chantal Mouffe. Ahora se agregaría a éste, otro gran malentendido, a partir del trabajo del célebre filósofo político francés Pierre Rosanvallon. No se trata de que uno no esté de acuerdo con lo que dice Rosanvallon sobre Rawls. Se trata, simplemente, de que Rosanvallon le hace decir a Rawls lo que éste directamente niega y repudia.

Contra lo que sugiere Rosanvallon, que quiere asociar a la teoría de Rawls con una teoría meritocrática y defensora de la igualdad de posibilidades, la Teoría de la Justicia es una que se construye directamente contra ambos principios. Ello, por un lado, dedicando largas páginas a denostar a la idea de igualdad de posibilidades. Y además, y de modo todavía más significativo, al hacer un embate directo contra las sociedades meritocráticas. Así, al punto de afirmar, en una parte central de su teoría, que nadie merece los talentos con los que ha nacido: dichos talentos, dice Rawls, deben ponerse al servicio de los demás (y sobre todo de aquellos que han sido más perjudicados por la "lotería de la naturaleza"). Rawls -que en esto va, como se sabe, más allá de Marx- piensa que (dado que nadie debe ser considerado propietario de sus capacidades y talentos) una sociedad es injusta si permite que alguien sea premiado (por ejemplo, a través de la obtención de mayores ganancias) a partir de la utilización de los talentos y capacidades que le tocaron en suerte (si esos talentos y capacidades no se dirigen, ante todo, a mejorar la suerte de los que están peor). Sociedades como las nuestras, que permiten esto, están favoreciendo que los más afortunados vivan mejor por razones que son completamente ajenas a su responsabilidad, del mismo modo en que penalizan a los menos afortunados por cuestiones que también son ajenas a su responsabilidad. Se trata de sociedades que dan respaldo legal al status quo, que dan fuerza de ley a las injusticias propias de las circunstancias en las que nacemos insertos.

Vamos a ir al libro último de Rosanvallon, pero por ahora, y como prueba de lo simplemente erróneo del análisis del filósofo francés (a quien, sin embargo, valoramos aquí por su trabajo global), vaya este fragmento de un reportaje que se publicara hoy (http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-209039-2012-12-02.html). Insisto, no se trata de un desacuerdo, y ni siquiera de un desacuerdo interpretativo. Se trata de que todo lo que dice aquí sobre Rawls está mal, es equivocado.

–Uno de los capítulos más profundos de su libro es el que desarrolla una crítica contra las teorías de la justicia promovidas por autores como John Rawls. Esa teoría de la justicia, que le da legitimidad a la ideología de la igualdad de posibilidades, es para usted una pirámide invertida: promueve la igualdad, pero acrecienta la desigualdad.

–Si puse a la igualdad en el centro de mi reflexión intelectual, fue para poner término a una visión del progreso social percibida únicamente a partir del tema de la igualad de posibilidades. Está claro que la igualdad de posibilidades no existe más. La ideología del mérito, de la virtud, de la igualdad de posibilidades, no puede servir para reconstruir sociedades. Por eso critiqué las llamadas teorías de la justicia. Esas teorías, inclusive a través de quienes presentan las versión más progresista de esa teoría, gente como el Premio Nobel de Economía Amartya Sen o John Rawls, siguen estando inscriptas en una filosofía de las desigualdades aceptables mientras esas de- sigualdades estén articuladas en torno del mérito, de la acción del individuo. Ese no es el modelo de la buena sociedad. El modelo de la buena sociedad no es la meritocracia. El buen modelo es el de la sociedad de los iguales entendida en el sentido de una sociedad de relación entre los individuos, una relación fundada sobre la igualdad. 

29 comentarios:

Eduardo Grüner dijo...

...EL MIÉRCOLES 5, A LAS 9 HS, NOS CITAMOS EN LA PUERTA DEL RECTORADO DE LA UBA, VIAMONTE 444, PARA MANIFESTAR NUESTRO RECHAZO A LAS ILEGÍTIMAS CESANTÍAS DE LOS DOCENTES MAYORES DE 65 AÑOS, PROTEGIDOS POR LA LEY 26509 VOTADA POR EL CONGRESO NACIONAL EN EL AÑO 2009. COMO BIEN SE DICE MÁS ABAJO, CONSIDERAMOS LA NEGATIVA DEL CONSEJO SUPERIOR DE LA UBA A OBEDECER ESA CONQUISTA LOGRADA POR LA LUCHA DE LOS DOCENTES COMO UN ATENTADO INEXPLICABLE E INACEPTABLE CONTRA LA AUTONOMÍA DE LA UBA (Y NO A FAVOR, COMO SE PRETENDE HACERLA APARECER), YA QUE ATENTA CONTRA LA CONTINUIDAD DE UNA IMPORTANTE TRADICIÓN DE ENSEÑANZA COMPROMETIDA Y PENSAMIENTO CRÍTICO. SE TRATA DE UN SÍMBOLO -Y POR SUPUESTO QUE NO ES EL ÚNICO- DEL VERDADERO VACIAMIENTO DE LOS IDEALES UNIVERSALISTAS (EN EL MEJOR SENTIDO) DE LA UNIVERSIDAD Y DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA EN GENERAL, Y EN FAVOR DE ESTRECHOS INTERESES PARTICULARES, TANTO POLÍTICOS COMO ECONÓMICOS. ESTE CONFLICTO YA HA LOGRADO HACER RETROCEDER LAS INTENCIONES INICIALES DE EXPULSAR A CERCA DE 700 DOCENTES A PRINCIPIOS DE AÑO. PERO EL RIESGO SIGUE EN PIE: EL PRÓXIMO 31 DE DICIEMBRE (¿SERÁ NUESTRO "31-D", COMO SE USA DECIR AHORA?) VENCE EL PLAZO DE LAS PRÓRROGAS DE LAS DESIGNACIONES DE ESOS/AS COLEGAS Y COMPAÑEROS / AS, Y EN SU SESIÓN DEL MIÉRCOLES 5 EL CONSEJO SUPERIOR DEBERÁ TRATAR EL TEMA (VALE RECORDAR ENTRE PARÉNTESIS QUE ESTATUTARIAMENTE LAS SESIONES DEL CONSEJO DEBERÍAN SER ABSOLUTAMENTE PÚBLICAS, AL IGUAL QUE LAS DEL CONGRESO NACIONAL: LOS CIUDADANOS TIENEN TODO EL DERECHO DE SABER QUÉ DECISIONES TOMAN LAS INSTITUCIONES QUE ELLOS SOSTIENEN CON SUS IMPUESTOS). LO CONQUISTADO HASTA HOY TIENE QUE SERVIR COMO PLATAFORMA PARA SEGUIR AVANZANDO EN LA DEFENSA A ULTRANZA DE LOS DERECHOS DE LOS DOCENTES, HASTA CONSEGUIR QUE NI UNO SOLO DE ELLOS QUEDE AFUERA DE LA UBA. REPETIMOS QUE NO SE TRATA ÚNICAMENTE -AUNQUE ELLO YA SERÍA MÁS QUE SUFICIENTE- DE ESOS CENTENARES DE COMPAÑEROS / AS INJUSTAMENTE CONDENADOS AL OSTRACISMO DE MANERA DESPÓTICA Y ARBITRARIA, SINO DE CERRAR FILAS EN LA DEFENSA IRRESTRICTA DE LA UNIVERSIDAD Y LA EDUCACIÓN PÚBLICA. NADIE PUEDE RECUSAR LA JUSTICIA Y LA NOBLEZA INDISCUTIBLES DE ESTA CAUSA. NADIE LO HA HECHO: HEMOS CONTADO CON LA SOLIDARIDAD UNÁNIME E INCONDICIONAL DE TODOS LOS DOCENTES (INCLUÍDOS LOS JÓVENES, A LOS QUE SE PRETENDE PRESENTAR COMO NUESTROS "COMPETIDORES" A QUIENES SE LES ESTARÍA OBTURANDO SUS POSIBILIDADES DE "ASCENSO": BASTA ESTE "ARGUMENTO" PARA CALIFICAR LA IDEOLOGÍA DE QUIENES LO ESGRIMEN), ASÍ COMO DE LOS ESTUDIANTES Y NO-DOCENTES. NO PODEMOS PERMITIR QUE UNA ÍNFIMA MINORÍA ENQUISTADA EN SUS SILLONES SE IMPONGA SOBRE LOS DERECHOS INALIENABLES DE LA COMUNIDAD EDUCATIVA TODA. EL 5 DE DICIEMBRE, A LAS 9 HS, TENEMOS PUES UNA CITA DE HONOR.



Anónimo dijo...

Impresiona la manera en que un intelectual de su talla le puede errar tan feo. ¿Qué les dirá a sus alumnos cuando estudian Teoría de la Justicia? Es tan pero tan evidente el modo como Rawls ataca la idea de 'mérito' en su obra, premisa central del liberalismo meritocrático, que algunos autores (de habla hispana, Jerónimo Betegón, por ej.)comenzaron a indagar en la posibilidad de construir una teoría justificatoria del castigo penal basándose en el concepto rawlsiano y anti-meritocrático de justicia social. Para quienes compartimos las premisas centrales de Teoría de la Justicia, el que acabo de mencionar sigue siendo uno de los principales desafíos.
El Imparcial del Norte

Alicia dijo...

la duda es si esa es la postura de Pierre respecto a Rawls. En su libro "La sociedad de los iguales" dice: "este planteamiento (se refiere al de Dworkin) marcó una ruptura con Rawls, que había rehusado adoptar una perspectiva estrictamente meritocrática, por radical que pudiera ser. Su idea siguió siendo la de una igualdad de principios por la que los talentos particulares que poseían ciertos individuos debían ser considerados bienes colectivos que habían de beneficiar a todos. Rawls avanzó a este respecto la expresión igualdad democrática. Su pensamiento quedó inmerso en la visión de lo social que predominaba en las décadas de 1950 y 1960: la de un orden colectivo en el que los individuos no eran más que sus componentes. (…) El trabajo de Rawls dio sobre todo consistencia intelectual a la idea de una ´justicia reparadora´ tal como estaba esbozada en Alfred Fouillée y Léon Bourgeois….(298)
Por otra parte, no creo que se uno de los “capítulos más profundos” como dice la persona que hace la entrevista (por cierto, no pude acceder a la misma)

Cristian dijo...

Decis en tu post que "Rawls -que en esto va, como se sabe, más allá de Marx- piensa que (dado que nadie debe ser considerado propietario de sus capacidades y talentos) una sociedad es injusta si permite que alguien sea premiado (por ejemplo, a través de la obtención de mayores ganancias) a partir de la utilización de los talentos y capacidades que le tocaron en suerte (si esos talentos y capacidades no se dirigen, ante todo, a mejorar la suerte de los que están peor"

Esto es falso. Esta perfecto para Rawls que Wilt Chamberlain explote sus talentos innatos y gane mucho mas dinero que los demas, siempre y cuando ceda parte de esa ganancia al estado, para que el estado mejore las opirtunidades de los demas. Si fuese injusto premiarlo, como sugeris, entonces no tendria incentivos para jugar; y si no tuviese incentivos para jugar no podria generarse la ganancia necesaria para beneficiar a los mas desfavorecisos.

Anónimo dijo...

El principio de diferencia justifica las desigualdades materiales (bienes primarios) si son fruto de un sistema cooperación social que redunda en beneficio de los más desventajados, y si las desigualdades son fruto de posiciones sociales abiertas a todos en condicion de igualdad de oportunidades.
Decir que las desigualdades justificadas deben ser fruto de posiciones abiertas a todos en condición de igualdad de oportunidades significa decir, por ejemplo, que un sistema social desigual en el que hay cargos y empleos vinculados a las rentas mas altas, pero no vinculados al mérito, resulta injusto.
Es verdad que un sistema social con cargos y empleos abiertos a todos en igualdad de oportunidades, pero que no redunda en beneficio de los más desventajados, tampoco resulta jusiticado.
Luego el mérito ocupa un papel central en el pensamiento de Rawls, aunque sin duda limitado por la necesidad de que todo el sistema mejore la suerte de los más desventajados.

Anónimo dijo...

El principio de diferencia justifica las desigualdades materiales (bienes primarios) si son fruto de un sistema cooperación social que redunda en beneficio de los más desventajados, y si las desigualdades son fruto de posiciones sociales abiertas a todos en condicion de igualdad de oportunidades.
Decir que las desigualdades justificadas deben ser fruto de posiciones abiertas a todos en condición de igualdad de oportunidades significa decir, por ejemplo, que un sistema social desigual en el que hay cargos y empleos vinculados a las rentas mas altas, pero no vinculados al mérito, resulta injusto.
Es verdad que un sistema social con cargos y empleos abiertos a todos en igualdad de oportunidades, pero que no redunda en beneficio de los más desventajados, tampoco resulta jusiticado.
Luego el mérito ocupa un papel central en el pensamiento de Rawls, aunque sin duda limitado por la necesidad de que todo el sistema mejore la suerte de los más desventajados.

rg dijo...

alicia, en efecto, hay que ver si es lo que dice en el libro, y si lo que salio no responde a malas transcripciones de respuesta, por parte del periodista. supongo que en parte si en parte no. la entrevista acahttp://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-209039-2012-12-02.html

cristian, lo siento, no es eso lo que dice rawls. esa es la version mariano grondona de la teoria rawlsiana, que lamentablemente no tiene nada que ver con rawls. no se trata de jugar un juego, ni de ser mas solidarios, ni de donar un poquito, ni ceder una partecita. hay que leer rawls de nuevo o alguna vez, de veras te digo

Andrea dijo...

Cristian, el aliento para llevar adelante carreras exitosas no necesariamente reside puramente en la obtencion de ganancias materiales. Ni Federer, ni Messi, ni Milstein llegaron al exito solo por el deseo de ganar dinero y mas dinero. Hay algo mas poderoso y efectivo que en muchisimos casos moviliza a las personas a alcanzar sus metas y sortear desafios y se llama 'realización personal'. Seria interesante considerar esta otra clase de incentivos en el momento de pensar una sociedad mas justa e igualitaria.

GA dijo...


Sin duda cualquiera que no ve la fuerte corriente igualitaria de Rawls quiere asimilarlo demasiado rápido a una ortodoxia liberal que lo celebra, pero no lo escucha. Pero creo que sí hay tensiones en su teoría sobre este punto...

(Sin haber leido toda su obra) a mi juicio Rawls es ambiguo respecto de cual debe ser el aliento para trabajar más. De ahí la crítica que hace GA. Cohen al Difference Principle en Rescuing Justice...

Por un lado hay elementos que empujan hacia una visión más igualitaria, en el sentido de que un eje central de la teoría de Rawls es el deber que tienen las personas de justificarse a los demás partiendo de su reconocimiento mutuo como personas libres e iguales. Entonces el que dice "yo nací talentoso para la medicina, pero si me subes los impuestos me hago jardinero porque lo único que me motiva es el dinero" supongo que no podría justificarse públicamente.

Por otro lado, Rawls quiere una sociedad no perfeccionista, y explicitamente rechaza lo superrogatorio. Los planes de vida del que prefiere o jardinería o riquezas -aunque es talentoso con la medicina- serían igual de válidos que los de cualquier otro.

Igual, nada de esto niega que Rawls reconoce el mínimo social. Estaríamos hablando solo de la igualdad arriba de ese mínimo.

No se si la observación es acertada. Igual, hay que regresar a leer Rawls.

Anónimo dijo...

El ejemplo de Wilt Chamberlain, más que rawlsiano, parece extraído directamente de Robert Nozick (el filósofo de cabecera de Mariano Grondona). Un solo comentario para desmentir la réplica de Cristian: aunque Rawls reconoce la necesidad de reglamentar un régimen de incentivos (no dice cuál exactamente, aunque su teoría se muestra en principio compatible tanto con cierto capitalismo como con cierto socialismo), aquello a lo que le dedica mayor atención, para seguir con el mismo ejemplo deportivo, es al hecho de que los talentos naturales no sean nada sin un sistema social capaz de otorgarles cierta importancia. Por ej., si no existieran las reglas del basquet en conjunción con una determinada asociación encargada de sostenerlas a lo largo del tiempo, tampoco existiría nada parecido a un talento especial para jugar al basquet que mereciera ser retribuido. Luego, la clave para leer a Rawls no reside ni por asomo en la cuestión de los incentivos (aunque esto también es importante); la clave para leer a Rawls reside, más bien, en la pregunta de cuáles son aquellos arreglos institucionales capaces de redundar en el mayor beneficio de los menos favorecidos. Tomando nuevamente el caso del basquet, Rawls no se preguntaría por cuánto le corresponde a W. Chamberlain. Rawls se preguntaría, más bien, por cómo puede hacerse para que los que juegan al basquet y carecen de altura, por ejemplo, tengan mayores chances de sobresalir en el deporte. Y esto no es cuestión de cuánto retribuir los talentos individuales. Esto es cuestión de cómo diseñar ciertas reglas: si los triples no valieran tres sino dos puntos, esta regla sería injusta pues favorecería sólo a los individuos dotados de gran altura.
El Imparcial del Norte

Anónimo dijo...

Tomemos el caso de Messi. Si en el fútbol modificáramos las reglas de manera tal que los goles de cabeza valieran doble, por ejemplo, esto permitiría que otros jugadores se cotizaran más que Messi, con lo que su talento 'natural' se vería desfavorecido. Claro, un fútbol que privilegiara los goles de cabeza seguramente sería uno que ya no llamaría al espectador e iría perdiendo audiencia: ¿quién querría ver un fútbol en el que todos los jugadores se la pasaran tirando centros al área desde cualquier lugar de la cancha? Tal vez sólo el público argentino...
Pero pensemos en una situación superadora. ¿Qué pasaría si en lugar de premiar con el valor de 2 puntos a los goles de cabeza, premiáramos con 2 puntos la consecución de goles realizados luego de que la pelota fuera pasada al menos diez veces entre distintos jugadores? ¿No favorecería esta regla el juego en equipo? ¿Y no aparecerían con el tiempo más Riquelmes (o más Valderramas, Bochinis o Zidanes) y menos 'imitadores' de Messi (que es único, por cierto)?

El Imparcial del Norte

cristian dijo...

Roberto, no me baso en Mariano Grondona para sostener esta interpretacion de Rawls, sino en el libro'Justice', de Sandel, que vos mismo muchas veces recomendaste. En la pagina 157, Sandel dice que el principio de la diferencia permite desigualdad de ingresos, para que asi se generen incentivos para mejorar la situacion de los desfavorecidos. En sus propias palabras, "Paying CEOs more or cutting taxes on the wealthy simply to increase the gross domestic product would not be enough. But if the incentives generate economic growth that makes those at the bottom better off than they would be with a more equal arrangement, then the difference principle permites them."

Creo que el punto esta claro: nadie merece los talentos que tiene, porque son innatos, y los beneficios que resultan de ellos pertenecen a toda la comunidad. Pero esto no necesariamente significa que el ingreso de los talentosos tenga que ser el mismo que el de los no talentosos. Es aceptable que los talentosos tengan mayores ingresos que los demas, si es que esta situacion sirve para mejorar la situacion de los mas desventajados.

cristian dijo...

Imparcial del Norte, me parece que la segunda parte de tu comentario esta errada. Rawls jamas propondria modificar las reglas del basket de forma tal que los enanos tengan mas chances de sobresalir en el deporte. Yo creo que para Rawls las reglas del basket estan bien como estan, y tambien esta perfecto que los mas talentosos marquen mas tantos que los demas. Lo que dice simplemente es que los talentos no le pertenecen a el, sino a toda la comunidad, y por lo tanto beneficios que se derivan de ellos deben ser compartidos con los demas, a traves de reformas institucionales que mejoren, dentro de lo posible, la situacion de los mas desfavorecidos. Ahora bien, si las reformas institucionales estan diseniadas de forma tal que terminan ahogando las ganas de los talentosos de jugar, o de forma tal que ya no les convenga, entonces dejan de estar justificadas, porque terminan siendo incompatible con el proposito mismo para el cual fueron creadas, que es beneficiar a los mas desfavorecidos.

Anónimo dijo...

Intento cerrar mi sucesión de comentarios. Como lo sugirió Stanley Cavell, tal vez la mejor manera de leer 'Teoría de la justicia' sea introducirse a ella por vía de aquel artículo que Rawls escribiera algunos años antes: "Two concepts of rules". Pues fue allí donde Rawls comenzó a enfatizar la importancia de enfocarse sobre las reglas que le dan soporte a una estructura social en la que transcurren acciones individuales por sobre la importancia de centrar la atención en las acciones individuales, con todo lo que estas implican: preferencias, talentos, capacidades, etc. Por eso Rawls es, contrariamente a otros liberales (Nozick, por ej.), un anti-individualista metodológico. Y por eso también Rawls ha sido tan mal comprendido por muchos anti-liberales (con Ch. Mouffe y Laclau a la cabeza) y por tantos otros liberales individualistas (Nozick, por ej.) (al respecto, véase La justicia como imparcialidad de Barry). Aunque hoy Rawls es uno de los filósofos políticos más reconocidos, confío en que una vez que su Teoría de la justicia sea cabalmente entendida, Rawls pasará a ser para la historia incluso más importante que Karl Marx.

El Imparcial del Norte

Anónimo dijo...

Roberto, me quede pensando en la reflexión que le hiciste a Crisitian. No leí la teoría de la justica de Ralws (lo confieso con vergüenza). Si leí mucho sobre su teoría. Por favor, podrías apuntar en grandes rasgos de que se trata ? Gracias. Aníbal.

Anónimo dijo...

Te lo solicito porque lo que leí "sobre" la teoría de la Justicia de Ralws me acerca mucho a la opinión de Cristian. Sería interesante saber los errores de esa interpretación.

rg dijo...

mira, rawls esta tratando de mantener un equilibrio de su radicalisima idea -los talentos son de todos- con un respeto elemental de libertad, para no decir lo que esta a un punto de decir: los talentosos estan obligados a poner sus talentos al servicio de los demas, aun a traves de tareas que le disgusten. y sobre el tema de los incentivos, hay problemas a discutir, en los margenes, pero lo que esta claro es que los incentivos solo son aceptables si NO HAY NINGUN OTRO ARREGLO que deje mejor a los que estan peor. es decir, solo se abre lugar a los incentivos, en la medida en que ese arreglo de incentivos no sea superable por otra alternativa que deje mejor a los desfavorecidos. es decir, en las anitpodas del entendimiento social democrata de los incentivos, que rawls se encarga de repudiar tambien, en la justicia como equidad

Cristian dijo...

Para aclarar aun mas la posicion de Rawls, y para dar por tierra la interpretacion igualitaria que se hace de el, podemos considerar el siguiente caso:

Escenario 1) una persona tiene un ingreso anual de un millon de dolares, y otra tiene un ingreso anual de solo 200 dolares.

Escenario 2) una persona tiene un ingreso anual de 250 dolares, y la otra tiene un ingreso anual de 199 dolares.

Que escenario preferiria Rawls? SIN LUGAR A DUDAS el numero 1), porque bajo ese escenario la situacion del mas desfavorecido es mejor. Esto muestra que para Rawls las desigualdades economicas no son un problema en absoluto. Al contrario, son totalmente aceptables, siempre y cuando funcionen en beneficio de los mas desfavorecidos.

Anónimo dijo...

Lo que pasa, Cristian, es que vos partís de una base interpretativa por demás acotada. Te concedo lo primero que decís: en efecto, los talentos no son para Rawls una pertenencia exclusivamente individual y de cuyos frutos cada cual pueda hacer lo que quiera. Ahora, Rawls va mucho más allá de realizar esta afirmación cuasi-marxista (esto es, “de cada cual según sus capacidades” –Crítica del Programa de Gotha). Si así hubiera sido, pues entonces el aporte de Rawls no habría sido demasiado significativo. Lo que dice Rawls (y lo que vos, aparentemente, no alcanzás a advertir) es que no existe algo así como un ‘talento natural’ que de por sí merezca cierta retribución. Por supuesto que existen capacidades, disposiciones, virtudes, etc. (como la fortaleza física, la capacidad de cálculo, la capacidad reflexiva, el poder de síntesis, la habilidad para cazar o practicar algún deporte, etc.). Ahora, estas capacidades, disposiciones y virtudes sólo se transforman en ‘talentos’ en tanto exista una estructura social que las califique de tales y se disponga a retribuirlos de cierta manera. Esto significa que lo que en una sociedad y en una cierta esfera se califica de ‘talento’, en otra sociedad y en otra esfera puede no figurar como tal. En Argentina, por ejemplo, se consideraría un ‘talento’ lo que en Alaska es algo natural (como tener cincuenta palabras para describir la nieve). Y si cambiando las estructuras valorativas y las reglas de cierta práctica social, se cambia el criterio retributivo, entonces el talento pasa a ser una cuestión absolutamente relativizable. Esto es lo que advirtió Rawls como ningún otro filósofo antes que él. ¿Qué habría dicho entonces Rawls a propósito de las reglas del básquet? Habría dicho lo que yo dije que habría dicho, ya que lo que vos decís que habría dicho no se sostiene desde ningún punto de vista. Históricamente, según sabrás, las reglas del básquet se transformaron para que los enanos pudieran sobresalir, ¿o cuándo crees que se inventó la puntuación para los triples? Claro, lo que sucede en una sociedad es muchísimo más complejo que lo que sucede en un rectángulo de básquet y por eso acá la cuestión de cuáles deben ser los criterios retributivos se complica en grado sumo. De cualquier modo, conviene tener presente este gran aporte rawlsiano para no caer en posturas simplistas como la que vos le adjudicás.
El Imparcial del Norte

rg dijo...

cristian, estas diciendo cualquier cosa. tu razonamiento es del tipo: a quien preferis que maten, a tu madre o a un vecino, al vecino, ergo, sos un asesino que queres que maten a tu vecino.
rawls llamaria a las dos situaciones injustas e inaceptables,

cristian dijo...

roberto, este tipo de comparaciones se hacen constantemente entre interpretes de Rawls. De hecho el ejemplo lo saque de la entrada sobre Rawls que Leif Wenar escribio en la Stanford Encyclopedia of Philosophy.
La entrada nos pide que comparemos los siguientes cuatro escenarios, y concluye que Rawls eligiria la tercera (C)

Group
A 10,000 10,000 10,000
B 12,000 30,000 80,000
C 30,000 90,000 150,000
D 20,000 100,000 500,000


La entrada completa se puede ver en
http://plato.stanford.edu/entries/rawls/

rg dijo...

claro cristian, pero no tiene nada que ver con lo tuyo. porque una cosa es si NO HAY ABSOLUTAMENTE NINGUNA POSIBILIDAD de otro escenario, entonces ok, si no hay nada mejor que se puede hacer para el pobre todos estamos de acuerdo, y otra cosa es lo que vos sugeris, "que prefiere", mientras hay un mundo de alternativas al alcance de la mano. rawls no piensa en este segundo escenario, en el que pensas vos

cristian dijo...

Imparcial, sinceramente no te sigo. Dudo muchisimo que la gran contribucion de Rawls pase por haberse dado cuenta que la nocion de 'talento' es relativa a las sociedades. La gran contribucion de Rawls pasa por otro lado (desarrollar una teoria normativa, su procedimiento de justificacion para los principios, etc.).
Por otro lado, insisto en que no creo que Rawls quiera cambiar las reglas del basket, ni nada que se le parece. Lo que sostiene, sencillamente, es que las ventajas y beneficios que adquieren los individuos tienen que lograrse en el marco de un trasfondo de reglas justas; y lo que define que estas reglas sean justas es precisamente que funcionen en favor de los mas desventajados. De esta manera, esta perfecto que los futbolistas talentosos jueguen y ganen dinero, siempre y cuando se les obligue a compartir sus ganancias con aquellos que carecen de dichos talentos.

cristian dijo...

roberto, la unica forma de evaluar si una sociedad se ajusta o no al principio de la diferencia es comparandola con otra alternativa, de lo contrario es imposible saber si la sociedad esta maximizando el bienestar de los demas. Digo "prefiere", en el sentido de que es la menos mala de las opciones, en el menu de opciones que existe; no el sentido de que le encantaria que sea asi. De todas formas convengamos que su esquema es perfectamente compatible con desigualdades extremas, siempre y cuando las alternativas posibles sean aun peores. El punto no lo hago yo de capricho, sino Gerald Cohen, Joshua Cohen, Nagel y otros. Por esto mismo es que Gerald Cohen estaba desencantado con Rawls...

rg dijo...

te lo niega rawls directamente. lee justice as fairness, justicia como equidad, dedicado en buena medida a quienes piensan que defiende una social democracia pero con toque yanqui. rawls repudia la social democracia, considera inaceptables esas desigualdades economicas, aun las que perviven en las socialdemocracias europeas, porque se trasladan a desigualdes politicas e implican perdidas de libertad graves. pero si queres decir que defendia las desigualdes extremas segui tranquilo, cualquiera puede decir cualquier cosa y la fiesta sigue

cristian dijo...

Ay, a ver si nos entendemos. Si aparece un genio como Messi y le ofrecen 4 millones de euros por mes. Que diria Rawls que hay que hacer? Sacarle toda esa plata y darsela a los pobres? o que?

rg dijo...

de veras me canse cristian, y la corto aca. ese planteo no es de rawls sino de nozick, que quiere refutar lo que son reglas generales en rawls, a partir de casos particulares. pero esa no es la mirada de rawls, porque no piensa en messi o chamberlain,sino en reglas a las cuales messi o chamberlain deben adaptarse

cristian dijo...

bueno entonces cortemosla aca, solo agrego que entonces estamos de acuerdo en que Rawls piensa en las reglas de fondo (lo dije antes). Pero esas reglas de fondo no prescriben igualdad radical, si no que son compatibles con esquemas de distribucion desiguales. buenas noches.

Anónimo dijo...

Cristian, me parece que no alcanzás a seguirme por una razón muy similar a aquélla por la que no alcanzás a interpretar a Rawls. Si Rawls tan sólo hubiera dicho lo que vos le adjudicás, ¿por qué su 'Teoría de la Justicia' habría de provocar semejante revuelo en los ámbitos de la filosofía política y de la ética normativa? Como vos la interpretás, yo no veo en Rawls nada, absolutamente nada que no hubieran sostenido Marx y cualquiera de sus discípulos.
De todos modos, en lugar de leerme a mí, mejor te cito el pasaje exacto en el que Rawls dice lo que yo le adjudico (ahora que estoy en casa, pude apelar al libro): "La distribución natural no es ni justa ni injusta, como tampoco es injusto que las personas nazcan en una determinada posición social. Éstos son hechos meramente naturales. Lo que puede ser justo o injusto es el modo en que las instituciones actúan respecto a estos hechos” (Teoría de la Justicia, # 17, p. 104 de la edición de FCE). Lo que te viene a decir Rawls es que si en cierta sociedad ciertas habilidades, por ej., no fueran consideradas como talentos redituables (pongamos por caso, porque no fueran necesarias para subsistir o porque no fundaran las bases del respeto común), la cuestión de cuánto merecería alguien que posee estas habilidades ni siquiera llegaría a plantearse. Es recién luego de que estas habilidades pasan a ser socialmente valoradas que ellas devienen objeto de atención pública y se plantea la cuestión de los posibles incentivos para promoverlas.
Ahora bien, una vez llegados aquí, lo que debe distinguirse nítidamente son aquellos talentos que son valorados socialmente tan sólo porque cierto grupo de individuos se encargó caprichosamente de que eso sucediera (y con ‘caprichosamente’ quiero decir: porque confiaron en que ellos obtendrían las mejores ganancias de esas valoraciones), de aquellos talentos que son valorados socialmente porque su desarrollo es capaz de favorecer el bien común, incluyendo aquí la fortuna de los menos favorecidos por la lotería natural.
Vuelvo entonces al horrible ejemplo basquetbolístico. Los principios de justicia, si tuvieran aplicación en este caso, no tendrían aplicación para determinar cuánto debe ganar Chamberlain o quien fuera, ya que para Rawls simplemente “es un error dirigir la atención a las diversas posiciones relativas de los individuos, exigiendo que cada cambio, considerado como transacción única vista aisladamente, fuese justo en sí mismo. Lo que habrá de juzgarse –aclara una vez más –es la configuración de la estructura básica, y juzgarla desde un punto de vista general” (Teoría de la Justicia #14, p. 91). Por ende, si el juego del básquetbol representara lo que sucede en una sociedad, lo único que podrían hacer los principios de justicia es juzgar las reglas que definen esta práctica, mas nunca la conducta particular de cada uno de los actores, incluidos los jugadores, árbitros y/o directivos. O, en otras palabras, sería un error presumir que, según Rawls, Chamberlain debería ganar más que sus compañeros, siendo que este arreglo también podría llegar a favorecerlos (después de todo, cualquiera de ellos reconocerá que, sin Chamberlain, se les haría casi imposible ganar un torneo). ¿Y por qué sería un error? Simplemente porque si es el juego del básquetbol lo que los principios de la justicia han de evaluar y no meramente qué hacer ante la fortuna que pudiera correr algún equipo (el de Chamberlain, digamos) o algún jugador, lo que Chamberlain haga o deje de hacer a favor o en contra de sus compañeros siempre será una cuestión que a Rawls y a su teoría no le incumbirán en lo más mínimo. Lo que sí será de su incumbencia, en cambio, es, por ejemplo, la cuestión de cómo hacer para que el juego del básquetbol gane en competitividad, dada que éste sí es un rasgo característico de una práctica que implica a todos sus partícipes, el equivalente de cualquiera de los rasgos que Rawls le atribuyó a lo que tantas veces definiera como una “sociedad bien ordenada”.
El Imparcial del Norte