19 dic. 2012

Democratizar la justicia 3

Publicado hoy
http://www.clarin.com/opinion/Buscan-democratizar-Justicia-someterla_0_831516938.html

El debate sobre el Poder Judicial y “la dificultad contramayoritaria” es tan viejo como la democracia constitucional. Para señalar un momento, podría decirse que el mismo nació con las prime ras discusiones constitucionales en los Estados Unidos , cuando los grupos más democráticos y federalistas mostraron sus resquemores ante la posibilidad de contar con una Corte Suprema “nacional” capaz de interferir con las decisiones que se tomaran al nivel de los distintos estados. Estos grupos temían que, por ejemplo, un fallo de la justicia “nacional” viniera a invalidar, en el futuro inmediato, las decisiones de las “mayorías” locales.
Este tipo de temores, por lo demás, eran incentivados por una justicia que se había mostrado muy dura contra los numerosos ciudadanos que, luego de la guerra de la independencia, habían quedado empobrecidos y endeudados. Es decir, se contaba entonces con una justicia que era vista con desconfianza tanto por los más pobres, como por las provincias intimidadas frente a los poderes crecientes del Estado central.
Tempranamente, Alexander Hamilton respondió a aquellas críticas, en un texto tan lúcido como breve, al que conocemos como El Federalista Número 78 . Hamilton advirtió entonces, como ningún otro, que en la crítica que aparecía contra el incipiente sistema judicial existía un germen potencialmente muy destructivo.
Se trataba de una crítica importante -advirtió- que debía ser sofocada de inmediato. Para calmar estos retos, Hamilton les hizo saber a sus críticos que ellos no tenían nada de qué asustarse. Por un lado -sostuvo- la justicia era “el poder más débil”, ya que no tenía ni “la bolsa” (el dinero, el presupuesto, que eran manejados por el Congreso), ni “la espada” (las armas, el ejército, que eran manejados por el Ejecutivo) .
Por otro lado, agregó que no debía verse a la justicia como enemiga del pueblo . Lo que la justicia iba a hacer, desde entonces, no era ir contra el pueblo representado en las legislaturas, sino ir a favor del pueblo representado en la Constitución.
La respuesta de Hamilton resultó muy eficaz, entonces, y sirvió para calmar las ansiedades existentes. Ello así, al punto que terminó por convertirse en doctrina y jurisprudencia dominantes, sobre todo a partir del famoso fallo Marbury vs. Madison (1803), tal vez el más importante en la historia del Poder Judicial (un fallo que “dio nacimiento” efectivo al control de constitucionalidad de las leyes ).
Ahora bien, más allá del éxito político obtenido por Hamilton, era claro que, jurídicamente, sus argumentos eran más persuasivos retóricamente que sustantivamente interesantes. Por lo tanto, la llamada “dificultad contramayoritaria” tendió a mantenerse viva, ganando fuerza luego de cada ocasión en que la justicia invalidaba genuinas aspiraciones colectivas.
Otra vez, alguien podía decir, frente a tal situación y reviviendo a Hamilton: “¿y cuál es el problema de que esto ocurra, si es que el Poder Judicial detecta que la ley del caso está en contradicción con la Constitución aprobada por el pueblo?”. El problema es que, como sabemos, el derecho no es transparente, sino que debe ser interpretado . Puede ocurrir entonces que el Poder Judicial sostenga que una determinada ley es contraria a la Constitución, cuando en realidad ello no se deriva obviamente de lo que el texto de la Constitución evidentemente dice (¿quién sabe qué es lo que la Constitución “realmente” dice, sobre el aborto, sobre el uso de estupefacientes, o sobre el divorcio, cuando en verdad la Constitución no menciona nunca ninguno de tales términos?).
Para decirlo en breve: la viejísima disputa entre “justicia” vs. “pueblo” no se ha disipado aún, y por ello recurrentemente renace -como hoy, en nuestro país, a través de la discusión sobre la “democratización de la justicia”- montada sobre la idea de que el Poder Judicial vive “de espaldas al pueblo”, al que puede derrotar a través del control de constitucionalidad de las leyes.
No hay nada malo en revivir ese viejo debate, pero conviene entonces no hacer trampa con el argumento: en la disputa “justicia” vs. “pueblo”, la idea de “pueblo” no es sinónimo de “Presidente” ni tampoco de “Congreso” . Si es cierto que el sistema judicial se encuentra indebidamente distante de la ciudadanía, más cierto es todavía que el sistema político -el que más sensible debiera ser a los pareceres populares- h ace tiempo que ha cortado amarras con el pueblo .
En algunos países y momentos, dicha separación resulta todavía más grave: las masivas manifestaciones cívicas y obreras, del 8N y 20N, no hicieron más que recordárnoslo.
En síntesis: democratizar la justicia no significa –como algunos parecen sugerir- someter la justicia al poder político , y democratizar la política no significa autonomizarla aún más , sino por el contrario reforzar los poderes de control y decisión ciudadanos sobre la clase política.

17 comentarios:

Anónimo dijo...

Roberto, se que en otras oportunidades se te criticó por publicar en Clarin y que esto dio lugar a duros debates sobre la importancia del contenido de tus publicaciones y No del lugar en donde lo haces, etcétera. Pero sinceramente y de buena fe; de manera totalmente independiente al contenido de tu artículo, lamento mucho que eligas publicar ahí; máxime después de una sentencia que fundadamente, declara la constitucionalidad que ellos cuestionan. Aníbal

Anónimo dijo...

Me viene a la mente tu debate aquí en el blog contra los abogados que se prestaban a defender los peores intereses. Recuerdo un abogado de Menem o algo así. En fín, no estas defendiendo nada malo, pero sería muy bueno que Clarin no contase con la opinión de prestigiosos doctrinarios hasta que aclaren su situación y dejen de violar leyes democráticas. Sería bueno. Es todo lo que digo. Abrazo. Aníbal.

rg dijo...

me parece que no es asi. yo creo que la ley esta bien, en general, pero que su aplicacion (siguiendo el parametro que antes habia descripto) es brutalmente inequitativa, hasta convertir esa aplicacion en caricaturesca (una entre tantas repito, vila hija propietaria de una parte y ya desinverti). clarin debe respetar la ley y desinvertir, pero tiene todo el derecho del mundo a reclamar frente a una aplicacion payasesca, no igualitaria al extremo como pocas veces haya ocurrido en la historia del pais

Anónimo dijo...

Claro que tienen derecho a reclamar la equitativa aplicación de la Ley; o de criticar su incorrecta aplicación. De hecho, vos constantemente lo haces y no solo me parece positivo, sino que incluso me instruyo a partír de tu critica. Pero Clarin no reclama eso; reclama la inconstitucionalidad de la ley cuando a todas luces no lo es. En fin, es una lastima. De mi parte, lo termino acá.

rg dijo...

pero es como pedirle a telefonica, o a enron, o a repsol, que no litiguen por sus intereses. terminemos con el capitalismo, de acuerdo. pero no le pidan a un grupo, grande o chico, que no pelee por sus intereses. es gracioso porque el gobierno, y vos en tu cometario, lo ponen y comentan en terminos morales. clarin es el mal. es muy gracioso. muchachos, cortenla con el capitalismo despiadado, no moralicen la politica asi! (es muy gracioso porque se la pasan burlandose de los moralizadores)

Anónimo dijo...

Si me estuviese burlando de los moralizadores no estaría comentando tu blog. No es mi caso.
En cuanto a la defensa de los intereses y a la estructura capitalista, no pretendo su destrucción. Pretendo que operen dentro de cierto marco establecido legalmente. Eso es todo lo que se le pide a Clarín. El incumplimiento liso y llano de esto que se le pide no puede ser justificado por ninguna razón (incorrecta aplicación de la ley; el gobierno es corrupto, etcétera).

rg dijo...

capaz no crees que lo estas haciendo pero lo haces, porque te escandaliza que clarin presente mas y mas cautelares, y apele. para mi es obvio, por mas que crea que debe desinvertir. son las reglas de juego. de los empresarios privados no espero nada, del estado si, lo exijo

Anónimo dijo...

De un lado exigís todo. Del otro nada. Es claro a quién sale favorecido.

Eduardo Reviriego dijo...

La Corte dirá al final si es constitucional o no. Estemos o no de acuerdo con lo que se resuelva, el fallo deberá ser acatado por todos, inclusive el gobierno.
Si uno analiza con detención los artículos cuestionados por Clarín, no hay dudas de que son insconstitucionales, violan el principio de igualdad ante la ley, puesto que es evidente que han sido redactados pensando exclusivamente en ese grupo. La propia actividad del gobierno contra el grupo, desde antes que se aprobare la ley, lo demuestra claramente, actividad que además excedió el ámbito de los medios de comunicación, extendiéndose por ejemplo, a Papel Prensa y a los hijos adoptivos de la accionista del grupo.
¿Alguien puede pensar que todo pasa por un par de artículos de una ley que pretende regular "los servicios de comunicación audiovisual"?

rg dijo...

anonimo, seguis ciego de prejuicios. exijo a los privados, con la ley, pero el estado es otra cosa. maneja el dinero y las armas de todos, y las esta usando para defender a los grandes grupos extractivistas, a la propiedad contra los que rompen un vidrio, a pedido de la presidenta

Anónimo dijo...

Un oligopolista tambien dispone a piacere de los recursos de sus clientes cautivos

Anónimo dijo...

Buen día Roberto. Otra vez yo, Aníbal Silvestri.
Mi desacuerdo se basa en que increiblemente, pareciera ser que no dimensionas el importantísimo rol público que ejercen los medios de comunicación.
Así como sostenes que es necesaria una vara mas estricta para juzgar actos de gobierno; yo sostengo que es necesario una vara más estricta para juzgar una empresa con un eminente rol público (y democrático) que una corporación que se dedica a fabricar zapatos.

rg dijo...

no entiendo lo que queres decir anibal. habria que censurar a los que dicen cosas feas, a las cadenas del desanimo, a los que critican mas de la cuenta, a los que se ensanian contra boudou o critican a echegaray por videlista? no te entiendo. otra cosa es buscar que haya mas voces, o hacer una legislacion anti monopolica, o subsidiar a las voces criticas del gobierno. todo eso si

Anónimo dijo...

Soy de Corrientes Capital. Aquí tenemos a nuestros "Clarines". Sinceramente pienso que la batalla que debemos dar como ciudadanos, es la batalla por una mayor y mejor información. La ley es buena, su aplicación (concuerdo contigo) no es lo que esperabamos. Pero sería bueno leer algún artículo tuyo sobre la tremenda problematica de la propaganda, de la necesidad de contar con medios independientes y representativos. Es decir, democratizar los medios. Ese creo es el verdadero primer paso para una democracia más efectiva. No digo que este gobierno este interesado en hacerlo. Digo que hay una ley que se aprobó (por las razones que fuera) que se acerca un poco a ese ideal. Y observar "imparcialmente" como un multimedios lucha por su no aplicación, como si se tratase simplemente de una "fabrica de zapatos" que lucha por no perder mercados... En fín, esa no son mis reglas del juego.

Anónimo dijo...

Pero Roberto, si todos los días entro a leer tus artículos. Si los domingos hago zapping con Lanata; si leo La Nación (y lo voy a seguir haciendo); porque me adjudicas una postura censurista ? Lamento que un tipo como vos publique en Clarin cuando es un multimedios que no se está adecuando a las nuevas reglas del juego; reglas que mal que les pese son consecuencia de un amplio consenso mayoritario. Lamento que vos no le des la importancia que eso tiene. Me gustaría (así como a vos te hubiese gustado que los mejores abogados defienden mejores intereses) que intelectuales reconocidos de Argentina no publiquen en dicho medio hasta que su situación legal se aclare y se sometan a esta nueva ley (regla) respecto de la cual todos estamos de acuerdo. Si inter tantum, deciden publicar todos los días lo mal que se está aplicando la ley, bienvenido sea. Pero fijate vos que no hablan de eso (seguramente porque al hacerlo consentirían su aplicación y en alguna medida, sería propaganda positiva para la misma); lo que intentan es que la ley NO se aplique.

Anónimo dijo...

Soy totalmente consciente que la pelea del gobierno con Clarin fue coyuntural, que tieene muchisimo olor a revanchismo (producto de la 125). En fín, desearía que el origen de la ley sea mas puro de lo que realmente es ? Claro que sí, pero ya esta. La ley salió. Se acerca un poco más al ideal de democratizar los medios; lo que en mi opinión, es la clave para avanzar en la real democratización de la sociedad y sus instituciones. Que le critiquen al gobierno todo lo que quieran toda la vida; yo no vivo de ellos. Pienso en el interior del país (soy de Corrientes), en la tremenda manipulación y complicidad entre la elite gobernante, los empresarios y los medios. Se que esta ley no es la solución, pero exigo que se aplique, y exigo de nuestros intelectuales un compromiso en la exigencia de su aplicación. E inmediatamente exigo equidad y seriedad en su aplicación. Acto seguido, exigo reformas positivas en la ley para una mayor democratización de los medios; y así hasta el infinito. Espero se haya entendido.

rg dijo...

pero, corrientes, lo que te preocupa es justamente lo que uno denuncia: los medios en manos de los que manejan el poder politico (o eventualmente economico, normalmente juntos). por eso uno se queja de que el gobierno dirija la pauta publicitaria como lo hace, use los medios, radios y televisoras PUBLICAS como si fueran peronistas k, aplique la ley con la discrecionalidad con que lo hace. por eso, en cualquier localidad, uno celebra que existan voces que no son las de los que manejan los recursos publicos, desde el gobierno, por eso se preocupa cuando se dirigen todos los recursos del estado, no para evitar que un dia haya razones para que haya saqueos, sino a darle la peleita al enemigo de turno. para decir un caso, hace mas de un anio que el ministerio de justicia se despreocupa del acceso de los pobres a la justicia, de las formalidades insoportables de la justicia: todo esta puesto en la pelea con clarin. una verguenza infinita