17 oct. 2014

Cine 1. El sueño de la razón: W. Allen / J. Elster

En "Magia a la luz de la luna," WA vuelve sobre un tema central en sus últimos films (tema que desarrolla de modo especialmente notable en "Match Point"): el lugar del azar (la magia) en la vida. Y de este modo, aparece recorriendo una parábola similar a la del sociólogo marxista Jon Elster. 

Elster comenzó siendo el cientista social de la razón -un símbolo del "rational choice"- para pasar rápidamente a ser, sobre todo, un crítico de la razón (de ahí sus libros sobre la "subversión de la racionalidad", que simbolizaran "Ulises y las sirenas" y "Juicios salomónicos"). En la actualidad -digámoslo así, en su última estación- ha comenzado a simbolizar el escepticismo frente a la razón. Elster ha declarado que durante muchos años pensó que los grandes problemas podían ser enfrentados racionalmente, luego empezó a pensar (...) en los problemas de la hiperracionalidad, y luego, con la vejez, comenzó a resultarle más evidente que era muy poco lo que podía aprehenderse y resolverse a través de la razón. 

En WA se ve algo similar, en la evolución de su obra: de ser el autor cerebral y abrumado por la racionalidad, hace tiempo que pasó a representar al autor que entiende que los grandes problemas dependen de variables que están fuera de nuestro control, y que los caminos del afecto resultan, especialmente en dicho contexto, más promisorios que los intentos vanos de domar aquello que está fuera de nuestro alcance.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Mas que alejarse de lo racional WA hace rato que parece haber perdido la razón (digamos. esta gaga. la última pelí suya que vi fue vicky cristina barcelo y decidi no verlo más para que me quedara un buen recuerdo de el). Roberto: pensas que en tu vejez te vas a hacer posmoderno y vas a postear sobre Derrida (por decir alguno)?
Saludos,
Luis

rg dijo...

ojo que ni elster ni allen se hicieron posmodernos. ranciere, capaz

Anónimo dijo...

Luis, mirá blue jasmine. Te aseguro que te vas a reconciliar con Allen. Y sobre lo que decía Roberto, no creo que sea una casualidad que la protagonista de esa película pierda la razón. Hay una línea de continuidad interesante

verot dijo...

muy interesante, me deja pensando mucho. para mí la obra de Badiou (un diálogo y un elogio sobre el amor) representa la más reveladora y sensible reflexión sobre la existencia de otro camino, otra propuesta de vida humana, basada en el afecto (quizá la criticaría por ser heterosexual-hegemónica), pero lo que conecto con la película es que las oportunidades o posibilidades de abrir ese camino (el azar?) se vuelven demasiado sutiles y poco transparentes a partir del exceso de confianza que abunda en la razón. por otro lado, la peli viene ambientada en una época pasada y la pareja tiene una diferencia generacional que sin embargo no se percibe en relación con las oportunidades o los acontecimientos, todo un símbolo sobre la forma en que se puede pensar lo social. me acuerdo de Annie Hall y en esa época quizá lo que acontecía era un manejo neurótico de la posibilidad en la que igualmente se confiaba y se estaba presente, ahora siempre hay como una resistencia a la oportunidad que la tajea. casualmente algo de esto pensé también cuando se discutía en el seminario la síntesis de dworkin sobre el vivir bien y el punto de que eso pueda fundamentar que existan quienes puedan ensanchar las posibilidades humanas a través, por ejemplo, de la revisión judicial (en ese núcleo duro que al final de su obra no quiso entregar según lo que ustedes comentaban), pero creo que eso ya no tiene que ver con lo anterior.