10 oct. 2014

Norman Briski: Kirchnerismo como capitalismo



Reportaje, acá

NB: Yo no se lo que están pensando los artistas. Me preocupa mucho más lo que está pensando la gente que labura todos los días, que constituyen la fuerza productiva del país y que abrirían la posibilidad de un cambio. No me preocuparía mucho por seguir el pensamiento critico de los artistas, pero los hay, algunos que son hermosos compañeros de ruta. Después, los que están en el kirchnerismo, es más complicado. Porque el kirchnerismo con el tema de los derechos humanos y otros aciertos de gobernabilidad, hacen que el campo popular esté dividido y no se dan cuenta de que, en definitiva, el kirchnerismo es un Estado y un gobierno para el capitalismo. Esta claro que estos progresismos, con sus aspectos “positivos”, cierran el sostén del capitalismo y de sus aliados. Uno dice “por lo menos la mitad de un coche argentino lo hacemos nosotros y la otra mitad…”. No, no es así. Ni siquiera el 10% es argentino… Este progresismo es engañoso y distorsionador. Distorsiona el campo popular diciendo que la gente “con los sueldos que ahora tiene”, eludiendo la inflación, creyendo que “están ganando más que un obrero brasilero”, pero no se dan cuenta de que, de todas maneras, esta economía es extremadamente inestable y que terminará como terminan todos los progresismos. Esa idea de convivir con el capital, con las inversiones, con Chevrón, con lo que sea, se creen que con eso se arregla la economía. Y en verdad, sigue siendo una entrega, vestido como si fuéramos soberanos. Estamos en la economía de dependencia, como siempre. Y la idea “inteligente” de manejarlo como si fueran gobiernos populares, hace que se convierta en un retraso de las reacciones de las mayorías, un retraso que radica en estas democracias basadas en el voto. Y eso frena cualquiera de las reivindicaciones, que hoy ya está claro que van apareciendo cada día más y que descomponen la idea de gobernabilidad que manejaban mientras la soja estaba al precio que convenía a sus impuestos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muchas gracias por este reportaje. Norman siempre valiente y coherente. No se priva de calificar como genocidio las acciones de Israel en Gaza.