24 oct. 2014

Uruguay: Consulta popular por la baja de la de imputabilidad

Este domingo, en Uruguay, se vota por cuestiones tan importantes como la elección de un presidente: hay una consulta popular sobre la cuestión de la baja en la edad de imputabilidad. Aparentemente, la consulta va a dar un resultado negativo (no se llegaría a los votos necesarios para consagrar la baja). Si ello fuera así (rogamos que sea así), tendríamos frente a nosotros algunas noticias importantes:

Una nueva muestra de que participación ciudadana no es igual a punitivismo salvaje (una reafirmación más, de las tantas: préstese atención a los resultados del funcionamiento del -pobre- sistema de jurados, vigente en la Argentina. La tendencia lleva consistentemente a decisiones más, y no menos, garantistas).

Una nueva muestra del error -la desconfianza en el pueblo- que muestra nuestra Constitución, cuando excluye las cuestiones penales de los temas susceptibles de consulta popular.

Pero no me anticipo más a lo que pueda ocurrir, porque lo que me interesa señalar es otra cosa:

1) Mi punto no es colocar a la participación popular como sinónimo de garantismo. Lo que me interesa es negar el Ferrajoliano punto que la doctrina penal dominante (habitualmente muy elitista) sostiene, cuando afirma, sin discusión ni apoyo empírico alguno, que participación popular en temas penales es sinónimo de más penas y penas más altas.

2) Mi defensa de la participación popular en temas penales es dependiente de la existencia de ciertos procesos de inclusión y discusión ecuánime/informada previa. Confío en lo que pueda decidir la ciudadanía, en tales situaciones (aunque nada garantiza que todas las decisiones que se tomen sean las que uno preferiría que se tomen); y considero que en democracia ése es el modo en que deben tomarse las decisiones: todas las decisiones, y especialmente las más importantes, esto es, las relacionadas con temas penales, o la distribución de recursos (temas vinculados a lo que podríamos llamar "cuestiones de moral pública" -no privada).

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que depende del momento en el que se realiza la consulta. Esto no puede pasarse por alto. Y es que la discusion es sobre el metodo, y no sobre la sustancia. Tanto especialistas como la consulta popular tienen a variar con el tiempo. Los especialistas a volverse alcahuetes, y el pueblo a volverse exageradamente punitivo cuando le roban a alguien una cartera. Creo que en todo caso, lo esencial es examinar el funcionamiento de las instituciones previas a la toma de la decision. Es decir, por que los especialistas se vuelven justificacionisas (que mecanismos de las instituciones se lo permiten), y porque la "tendencia popular" es coincide con lineamientos populistas (mmm no se, por ejemplo, un pueblo inculto, es decir, deficit de las instituciones de educacion, o de instituciones de socializacion primaria, etc.) Mi punto es que el deficits en la formacion democratica es la causa principal de la desviacion del poder sea tanto del especialista como de la "masa popular" si se me acepta esta expresion. Mariano

Alicia dijo...

Y a sabes: acuerdo total. Agregaría que una mirada externa podría creer que todo esta movida fue "en vano" digo porque simplemente se trató de una propuesta para bajar la edad de imputabilidad (de 18 a 16), que no salió (eso espero). Sin embargo la campaña a favor y en contra fue muy interesante y genero debates en torno obviamente a la inseguridad (rápidamente quedó claro que el problema no son “los menores”), pero también sobre el concepto de juventud y los problemas de los jóvenes (falta de trabajo, de esperanzas, proyectos) y acerca de que hacer frente a jóvenes que cometen delitos. La campaña arrancó con un apoyo alto a la propuesta y fue bajando a medida que aumentaba el debate…Ojalá no haya retrocesos. En cualquier caso: siempre es mejor el debate al no debate.

Alicia dijo...

Mariano, con el mismo argumento se decía que había sociedades que no estaban preparadas para la democracia. Ya sabemos que una decisión tomada en el recinto parlamentario no asegura que sea mejor a una tomada mediante consulta popular. En realidad nunca hay certezas, pero podemos pensar que el debate (y cuanto más actores debatan) aumenta las chances de tomar decisiones "mejores".

Anónimo dijo...

Uruguay es un mundo aparte Roberto. Es una sociedad muy generosa y bastante inclusiva e incluyente. ¿Vos crees que aquí llegaríamos al mismo resultado? ¿Con el 75 por ciento del padrón optando por candidatos como Scioli, Massa o Macri?
Yo no estaría tan seguro....

Anónimo dijo...

pero roberto, someter ese punto y solo ese punto no tiene sentido, es un item aboslutamente marginal dentro de lo que debiera ser un esquema de responsabilidad penal juvenil en sintonia con los standares internacionales que uruguay, con sus claroscuros, ya posee desde el 2004. de acuerdo con lo que decis de todas maneras, no hay porque dar por sentado el punitivismo desmedido de la comunidad y menos aun cuando se pueda establecer un proceso de informacion/argumentación razonable

alejandro hache

Anónimo dijo...

Pero por eso, Alicia, los deficits son de formacion, es una cuestion de metodo, no de sustancia. LA consulta popular asegura discusion, y a traves de ella, formacion civica. A eso me refiero. Si se implementa como en Argentina, como si se tratara de un Boca o River no estoy de acuerdo, lo mismo que con los profesionales o tecnicos que se acomodan de acuerdo a como va el viento. Que mecanismos institucionales permiten eso? a eso atiendo, no a la discusion de que el pueblo no esta preparado, etc, etc, es una logica que me parece superada por retrograda en si misma. No voy en contra de la iniciativa. Mariano