4 nov. 2014

Tortura en las cárceles en el "gobierno de los derechos"/ Las cárceles como mirilla

Si uno quisiera conocer el grado de decencia del funcionariado público -en nuestro caso, de un gobierno- bastaría con prestar atención al modo en que trata a las personas allí donde no se lo ve, donde queda lejos del ojo público, donde tiene autorización para llevar armas en la cintura, donde encuentra más fácil "justificar" el uso de la fuerza contra los que están "a su merced," detenidos, desarmados, sin credibilidad, y con un casi imposible acceso al derecho a la queja. Habría que mirar las cárceles, en una palabra.
Uno conocería entonces la brutalidad propia de las cárceles de los Estados Unidos; el desprecio hacia los pobres en Brasil; el conservadorismo más escabroso en Inglaterra; o los esfuerzos por una sociedad más justa en los países nórdicos. En nuestro caso, el resultado es obvio: indecencia plena, en su máxima expresión: vejaciones, malos tratos, condiciones animales de sobrevivencia, que ya no vida. Sobre el indetenible y creciente uso de la tortura en nuestras cárceles, acá el informe anual 2013, dado a conocer estos días.

Algunos datos de cómo se agravaron dramáticamente los maltratos y torturas, en el "gobierno de los derechos":

Casos de agresión física, se pasó de 729 casos en 2011, a 869 en 2012, y 1126 en 2013
Casos de lesiones: 505 en 2011, 550 en 2012, 753 en 2013
Casos de lesiones graves (quebraduras, puñaladas profundas, etc., daños que incluyen conmoción cerebral, pérdida de retina, etc.): 123 en 2011, 157 en 2012, 192 en 2013



4 comentarios:

andresvas dijo...

terrorífico y lo peor es que está ausente de la agenda política de los principales partidos

Anónimo dijo...

Robert, a este analisis hay que incorporar una variable, cada vez hay mas presos, maximo historico en el spf, tendencia concomitante en todas las provincias , la tasa de de encarcelamiento crece y crece, siempre la misma clientela, siempre por las mismas conductas.
Ale H

Anónimo dijo...

Y lo peor que los barras y los narcos siguen sueltos.. a esos nadie los toca.

JP Chirinos dijo...

Y lo más triste es que en california, donde no son ejemplo de nada, acaban de votar por reducir penas