13 jun. 2010

Se consolida la ola derechista en América Latina




Algunas reflexiones sobre el tema de siempre aquí en el blog: izquierda y política (donde utilizo algunas definiciones, sobre la izquierda, compatibles con las que presentan O'Donnell y algún agente gubernamental, en esta nota que sale hoy en La Nación, acá)




Definir izquierda y derecha

Me cuento entre quienes creen que todavía sigue siendo absolutamente relevante la utilización de las categorías izquierda y derecha, y a la vez pienso que las mismas tienen sentido a la hora de evaluar, por ejemplo, a los gobiernos de la región latinoamericana. Pienso, sin embargo, que hay una utilización superficial de tales categorías, que no deberíamos considerar aceptable, y que deberíamos reemplazar a las mismas, entonces, por otras que tengan mayor sentido.

A la hora de proponer una corrección del uso de los dos conceptos aquí bajo examen –izquierda y derecha- habría dos presupuestos que quisiera dejar en claro, anticipadamente. En primer lugar, asumo que nunca nos pondremos de acuerdo en los contornos exactos de cada uno de los conceptos. Segundo, asumo también que nunca tendremos un gobierno que se ajuste al tipo ideal que definamos como derecha y, muy sobre todo, como uno de izquierda. Mi utilización de las categorías izquierda-derecha es consciente de estas limitaciones, pero a la vez no pretende someterse a ellas. Aún a sabiendas de que nunca llegaremos a un consenso absoluto sobre lo que es la izquierda, y aún reconociendo que siempre la realidad tendrá diferencias significativas con lo que nos proponga el concepto más preciso o el tipo ideal más exacto de derecha e izquierda, aún así, sugeriría, seguirá siendo útil hablar utilizando tales términos. Es –y debe ser!- posible, todavía hoy, caracterizar a un gobierno como de izquierda o derecha, y ser entendido como apelando a adjetivaciones que todos los demás entienden.

Qué definición propongo aquí, entonces, para hablar de izquierda y de derecha? Una que, según entiendo, recoge el lenguaje común, el uso convencional de ambos términos, y que a la vez no los degrada. En mi propuesta, la izquierda, el socialismo en general, se identifica básicamente con dos propuestas: la democratización u horizontalización de la política y la democratización u horizontalización de la economía. Es decir, la izquierda quiere, en un sentido que no es meramente retórico, devolverle el poder al pueblo, desconcentrando la autoridad política; y recuperar la igualdad económica, evitando que el poder económico quede concentrado en pocas manos. La derecha, en cambio, rechaza ambos ideales, y favorece, en la práctica, y con independencia de lo que su discurso diga, políticas que implican la concentración del poder político y económico en manos de una elite.

Por supuesto, las medidas que pueden contribuir a la democratización política o económica son muchas, y un gobierno puede moverse contradictoriamente en ese terreno. Por ello mismo, propondría algunas pautas adicionales, como precisiones a lo dicho. Las dos políticas principales que debiera defender un gobierno, en América Latina, y dado el contexto y su historia, son dos. Primero, la transferencia de poder, desde el caudillo o líder hiper-presidencialista, hacia el pueblo, en continuación con una larga tradición anti-caudillista, anti-bolivariana, anti-autoritaria, que defendieran los movimientos radicales de la región, desde hace casi doscientos años. Segundo, la igualdad en la distribución de los recursos económicos, rompiendo la concentración de la riqueza y el dominio económico que han distinguido a Latinoamérica, también, desde hace siglos.

Precisiones y ejemplos

Aunque aún son muchas las precisiones que debiéramos hacer sobre el significado de los términos izquierda y derecha, en la práctica, también es cierto que (es mi opinión), a partir de lo dicho ya estaríamos en condiciones de hacer algunas afirmaciones de importancia. Permítanme recorrer y comentar, brevemente, algunas políticas propias o distintivamente adoptadas en la región, en los últimos años.

Híper-presidencialismo. En primer lugar, diría que el reforzamiento del híper-presidencialismo que se advierte en toda la región debe computarse como una tendencia directamente contraria, antes que favorable, a los ideales de izquierda. Estos ideales tampoco se benefician, necesariamente, de regímenes alternativos (pongamos, parlamentarios –una alternativa virtualmente inexplorada en la región), si ellos no implican, en los hechos, la recuperación política, efectiva, del poder popular.

Políticas anti-monopólicas y nacionalizaciones. Del mismo modo, y en lo que hace a la cuestión de la democratización de los recursos, convendría decir que la nacionalización económica es una medida que puede estar al servicio de la igualdad económica, aunque –a la vez- es perfectamente posible que la nacionalización esté al servicio de una nueva elite, enquistada en el poder. Por ello mismo, por sí mismas, las nacionalizaciones no deben computarse como un paso necesario en favor de la democratización económica. Lo mismo puede decirse de la lucha anti-monopólica. La izquierda debe abogar, sin ninguna duda, por poner fin a todos los grupos monopólicos que actúan en diferentes áreas de la economía. Sin embargo, debemos ser conscientes que la destrucción de un monopolio es compatible con la formación de otro; como el ataque a una particular elite enquistada en el poder es compatible con su reemplazo con una nueva elite económica. Tales resultados (nacionalizaciones o luchas anti-monopólicas que no se traducen en mayor poder popular; o que directamente se abren al dominio por parte de una nueva elite económica) son insatisfactorios para la izquierda, que no quiere monopolios de ningún tipo; ni quiere que la economía se concentre en pocas manos, sean las de una elite vieja o las de una nueva.

Anti-imperialismo. Contra lo que muchos analistas sugieren, propondría que no tenemos razones para considerar a un gobierno como de izquierda cuando el mismo utiliza una retórica de izquierda, que no se apoye en una construcción de poder que reafirme esos mismos dichos. Para tomar un caso relevante en América Latina: puede esperarse, por ejemplo, que un gobierno de izquierda desarrolle una retórica antiimperialista. (aunque la misma no sea una condición necesaria de un gobierno de izquierda). Pero lo que debiera resultar claro es que un gobierno no se transforma en uno de izquierda simplemente por desarrollar esa retórica anti-imperialista.

Qué hacer frente a un récord mixto? Según entiendo, deberíamos rechazar una habitual operación que consiste en considerar a un gobierno como de izquierda o derecha porque adoptó alguna medida, o unas pocas medidas, que la izquierda o derecha podrían respaldar. Contra esta alterantiva, sostendría que casi no hay gobierno en nuestra historia que no haya tomado alguna o algunas pocas medidas que podrían ser avaladas, en sí, por la derecha o izquierda, pero ello no nos debería llevar a calificarlos, sin más, y por tal razón, como de derecha o izquierda. Para dar un caso, espero que no demasiado polémico: entiendo que el gobierno de Carlos Menem puede ser reconocido como un gobierno de derecha, por haber favorecido, como pocos de los que le antecedieron, la concentración de la autoridad política, y la concentración del poder económico. El hecho de que, durante su gobierno, se haya abolido el servicio militar o (a su pesar) se haya terminado por reconocer la personería jurídica a la Comunidad Homosexual Argentina, no deberían movernos a considerarlo un gobierno de izquierda.

La alternativa “menos mala”. Del mismo modo, propondría dejar de lado, también, el movimiento teórico conservador y resignado que termina por convertir a lo “menos malo” malo en lo más cercano a nuestro ideal. Para aclarar lo que digo, a través de un ejemplo. Si el candidato A propone, ante todo, la pena de muerte para los delincuentes comunes; y el candidato B propone, ante todo, políticas de “mano dura” (restricción de derechos civiles y procesales para los delincuentes), pero rechaza la pena de muerte, esto último no convierte a B en el candidato de la izquierda: B sigue siendo un candidato de derecha, aunque no sea tan extremista como A. Los votantes de izquierda pueden preferir a B sobre A, e incluso sugerir que votemos a B, en lugar de votar a A, pero otra cosa muy distintas es pasar a considerar a B como el candidato de la izquierda.

La nueva derecha en América Latina

A partir de definiciones como las que he sugerido, es posible reconocer que son muchos los gobiernos y políticos de la región que, contra lo que a veces se sostiene, muestran rasgos claramente derechistas, o afines a la derecha: desde Sebastián Piñera en Chile, a Juan Manuel Santos, en Colombia; desde el kirchnerismo, en la Argentina, al gobierno de Chávez, en Venezuela. Supongo que la identificación de los dos primeros con la derecha recoge intuiciones que están en mente de todos. Piñera y Santos provienen de la elite política y económica de sus respectivos países, y defienden programas políticos y económicos afines a esos sectores. Pero, me pregunto, en qué sentido las cosas cambian, cuando pensamos en los segundos? Néstor Kircher adoptó, a los comienzos de su gobierno, algunas medidas propias del liberalismo (y no de la izquierda), como la renovación de la Corte Suprema; y más tarde otras que pueden ponerse (o no) al servicio de un proyecto de izquierda, como la estatización de las jubilaciones. Pero nada de eso puede inducirnos a considerar a su gobierno como uno de izquierda. Finalmente, sería como si la derecha nos dijera que está tomando medidas de izquierda, cuando adopta políticas que favorecen el enriquecimiento de los más ricos. “Sólo así,” nos pueden decir, “podremos contar con los recursos necesarios para encarar una redistribución de la riqueza eficiente.” Frente a este comentario, nuestra respuesta debe ser obvia: “Muy bien, cuando lo haga, pasaremos a considerar a su gobierno como uno de izquierda, pero mientras no lo haga seguirá siendo lo que ha sido hasta ahora, es decir, uno de derecha.” Lo mismo para Kirchner: si durante su gobierno se concentró la riqueza, aumentó la brecha entre ricos y pobres, y el poder político se concentró sobre el Ejecutivo como pocas veces en la historia, luego, la idea de que el suyo fue un gobierno de izquierda se torna inverosímil (alguien podría decir: “Es que no nos importa: se trata de un gobierno peronista (sic).” La respuesta, entonces, puede ser, “muy bien, seguramente lo haya sido, pero lo que yo le quería decir era lo otro, esto es, que no me insista con que se trataba de un gobierno de izquierda”). (Algo similar se podría decir para el gobierno de su esposa, que mantiene o incrementa la concentración del poder político en pocas manos, a la vez que se mantiene al frente de un proyecto crudo y duro de acumulación capitalista concentrada en pocas manos).

El caso de Chávez, mientras tanto, debiera servirnos para problematizar, pero también para aclarar, los modos en que utilizamos las categorías de izquierda y derecha en la región. En primer lugar, cabría decir que, en la historia latinoamericana, pocos gobiernos democráticos han concentrado tanto el poder político, como el de Chávez: todas las decisiones políticas relevantes pasan por sus manos; el Congreso está a su pleno servicio; la Corte Suprema abjura de modo explícito de la separación de poderes y propone, abiertamente, un sistema de “unidad de poder” en el Presidente; las expresiones opositoras son acosadas política y judicialmente. El hecho de que parte de esa oposición (sobre todo la agrupada en torno a la prensa) fuera de derecha, y estuviera al servicio de los intereses de la elite de derecha, no niega en absoluto lo dicho: hoy la autoridad sigue estando concentrada en las manos de una persona, más que en ninguna otra ocasión anterior, y esto es simplemente incompatible y directamente contradictorio con la idea de tener un gobierno de izquierda. Otra vez, alguien podría decirnos: “Éste es el único camino para alcanzar la desconcentración y popularización del poder” Nuestra respuesta debiera ser, en ese caso: “No tengo ninguna certeza de que así lo sea, pero aún si lo fuera ello, no nos debiera impedir que consideremos a éste como un gobierno que choca frontalmente contra uno de los principales ideales de la izquierda, cual es el de la democratización del poder. El día en que el poder se redistribuya, y las principales decisiones políticas y económicas estén en manos del pueblo; el día en que la sociedad reconozca que es ella, y no el caudillo, el que toma todas las decisiones políticas y económicas relevantes, ése día hablaremos de un gobierno de izquierda.” Sostener lo anterior no me lleva a cerrarme y adoptar una posición dogmática, frente a quienes sostienen que hoy, con el chavismo, el poder político se democratizó. Lo cierto es que, en parte por falta de información, en parte porque recibimos una información siempre distorsionada, dicha democratización política no resulta nada clara. Mucho menos, a la luz de los poderes que sí sabemos que tiene el presidente; los modos absolutamente discrecionales con que vemos que ejerce el poder; y la forma en que la justicia, de modo explícito, abierto, para nada oculto, se ha puesto y ha sido puesta a sus pies. Estos datos son obviamente contradictorios con el ideal de la democratización del poder que algunos alegan, pero estaría abierto a reconocer la evidencia en contrario. Mi impresión es, de todas formas, que el poder político hoy muestra grados de centralización y (a la vez) descentralización muy fuertes y muy diversos a los ocurridos en épocas anteriores; pero el hecho de que los tres poderes se muevan a partir de las órdenes de Chávez pone obstáculos muy serios para que podamos considerar que el chavismo aprueba el primero de los formulados tests de la izquierda (me refiero al test de la democratización política).

Algo similar es lo que diría sobre el chavismo y la democratización económica. Mi impresión, que necesita ser mejor apoyada, es que la elite del poder económico tradicional sobrevive, hoy en Venezuela, aunque haya sido golpeada en algunos de sus núcleos esenciales (el petróleo, la televisión); a la vez que se ha ido fortaleciendo una nueva, pequeña elite económica, vinculada con el poder militar; y que se han tomado medidas muy importantes, favorables a los sectores tradicionalmente más marginados de la sociedad. Otra vez, creo que aquí tenemos un record o resultado ambiguo, en términos de concentración-democratización del poder económico.

Sin embargo, y sólo como ejercicio intelectual, propondría lo siguiente: Imaginemos que pueda decirse que el poder económico hoy se ha democratizado, y que existe una mayor igualdad económica en Venezuela hoy, que la que existía antes de la llegada del chavismo. Cómo deberíamos evaluar este resultado, si fuera real, de autoridad política concentrada, a la vez que autoridad económica más democratizada? Tal vez necesitemos, frente a este tipo de fenómenos, categorías renovadas, o tal vez no. Tal vez, términos como el de “populismo” resulten más apropiados para referirnos a este tipo de combinaciones. Frente a este último tipo de sugerencias diría que puede ser, aunque entiendo que la categoría de “populismo”, mucho más que las de “izquierda” o “derecha,” han sido bastardeadas hasta el cansancio, en la región (tanto por intelectuales como por opinadores de todo tipo de ideología),´hasta convertir al término en un categoría vacía, que se puede utiliza en casi cualquier ocasión (esto no niega, sin embargo, la posibilidad de hacer un uso más técnico o menos ambiguo, del concepto del caso).

Gobiernos como el de Evo Morales parecen más afines, en principio, a los ideales de la izquierda. Políticamente, los logros de Morales parecen muy relevantes, sobre todo teniendo en cuenta el modo en que (al menos en algún sentido importante) el mismo ha descentralizado el poder y, sobre todo, lo ha abierto para el ingreso de un sector mayoritario y brutalmente excluido de la esfera pública, como lo es el de los grupos indígeneas. Sin embargo, tal notable apertura no debiera cegarnos frente a otra cantidad de medidas que se orientan en dirección contraria, y que nos refieren a un creciente autoritarismo político y maltrato de la oposición. El record económico del gobierno también muestra señales de interés si observamos, por caso, la estatización de recursos colectivos que habían quedado en manos de una elite económica tradicional. Otra vez, sin embargo, convendría no apresurar el juicio y esperar cuál es el significado de este tipo de medidas en términos de mayor igualdad y democratización efectiva del poder económico.

Conclusiones

Mis conclusiones provisionales, de todos modos, serían las siguientes. En primer lugar: no es cierto que la región viva un reverdecimiento de la izquierda. Puede decirse, en todo caso, que no es la derecha tradicional la que sigue gobernando, en todos los casos, aunque ella lo siga haciendo en parte de la región (mi opinión personal, al respecto, es un poco más fuerte, ya que considero que hoy, en general, nos sigue gobernando la derecha, en otras de sus modalidades, pero no querría insistir sobre este punto, por el momento). En segundo lugar, sugeriría que, en general, en la región, la izquierda ha retrocedido francamente, sobre todo, en lo relativo a lo que debiera ser su principal objetivo político, esto es, la democratización efectiva de la política. Contra este tipo de ideales, hoy contamos con gobiernos cada vez más hiper-presidencialistas, de autoridad concentrada en pocas personas, que siguen tomando sus decisiones fundamentales sin consultar al pueblo, muchas veces en secreto, por sorpresa, de modo aislado en relación con la comunidad y los reclamos y debates que puedan darse al interior de ella. En términos económicos, los datos con que contamos hablan de un mantenimiento, en toda la región, de regímenes capitalistas, que acumulan y concentran el capital en pocas manos. Este fenómeno es compatible con otro, como lo es el de la reducción de la pobreza, en algunos casos, un hecho que es compatible con o requerido por los ideales de izquierda, a la vez que consistente con políticas económicas capitalistas, de derrame hacia abajo. No es esto último –la política económica que predomina en toda la región- lo que la izquierda propone y mantiene como ideal.

Alguien nos podrá decir, finalmente: “Y qué importa, entonces, si las políticas del caso son calificadas como de izquierda, de derecha, populistas o peronistas? Lo que importa es su contenido, y no la ideología del caso.” Puede ser -respondería- tal vez la ideología importen menos que antes. Sin embargo, en lo personal, todavía me importan este tipo de discusiones ideológicas. Y, como tantos otros interesados en abogar por la llegada de gobiernos y políticas de izquierda en la región, me inquieta que los gobiernos de derecha sigan expandiéndose, en la región, mientras adoptan políticas decididamente contrarias a los ideales que defendemos, y que lo hagan cínicamente y a nuestro nombre. La hora de la izquierda todavía tiene que llegar, y necesitamos seguir bregando para hacerlo posible.

48 comentarios:

Anónimo dijo...

Tu definición de la izquierda deja de lado toda la izquierda autoritaria: el leninismo, el estalinismo, el maoísmo los hermanos Castro, los dictadores de Europa Oriental (Honecker, Ceaucescu, etc) y todos los grupos armados que estas ideologías han inspirado: Sendero Luminoso, las FARC, el ERP, etc. Me pregunto, incluso, donde queda el Che Guevara en tu definición de izquierda. En mi opinión, si bien la izquierda no puede ser reducida a esta versión autoritaria, me parece que dejarla totalmente de lado no es correcto. Hay algo en la izquierda que la ha llevado a esta tentación autoritaria. Tu definición se aproxima mucho más a un socialismo democrático (con bastante influencia liberal, en el sentido que lo usan los nortemaericanos) que a lo que generalmente se entiende como izquierda dura.

rg dijo...

si, claro, la definicion deja totalmente de lado a los dictadores. el problema seria el de una definicion que los incluya

Anónimo dijo...

Entiendo. Y tu definición me parece bastante atractiva desde lo teórico. Yo estaba hablando más desde un punto de vista sociológico o descriptivo de lo que ha sido la izquierda en el siglo XX en una de sus vertientes. Creo que mucha gente de izquierda, al menos en Lationamérica, le costaría ver a Chavez o a Raúl Castro fuera de la izquierda. En todo caso, la discusión me parece super interesante.

Anónimo dijo...

Concuerdo con Anónimo 12,32 PM. Etiquetar como "de derecha" al gobierno de Mao, Stalin, al Leninismo, etc., es forzar la realidad para que entré en el corsé de las definiciones. Por lo demás, el concepto "dictadura del proletariado" como forma de gobierno para el socialismo procede del fundador del socialismo científico, K. Marx.

P.D. Te olvidaste de incluir a Mockus en la derecha Latinoamericana, a menos que de acuerdo al formalismo democrático clasifique como izquierdista radical o acaso anarco-socialista. Las definiciones formales pueden arrojar resultados paradigmáticos

Anónimo dijo...

Para discutir en tus terminos, que no se si son los mas productivos en este momento (porque la discusion se agota rapidamente con decir: claro que los K son de derecha, Chavez y Morales son mas complejos, tienen politicas mas interesantes en terminos economicos, pero es claro que sostienen el capitalismo. Acordado eso que hacemos con esta discusion? Me parece que no lleva a mucho mas)
Pero tengo algunas preguntas:
1. Me podes decir algun pais que sea de izquierda en tus terminos?
Conoces un pais en donde las decisiones las tome el pueblo? Conoces un pais, dentro del capitalismo, que no concentre el poder economico.
2. Conoces algun otro proceso regional que tenga muchas medidas economicas en cierta manera redistributivas, como las de venezuela, bolivia, y quizas, brasil y argentina (aunque menos)?.
3. Conoces algun otro proceso regional mas o menos generalizado que reuna a varios presidentes no tan corridos a la derecha (como lo esta EEUU, y Europa)?
No nos olvidemos de la politica contra los inmigrantes de Europa, que en tu definicion de izquierda o derecha no se donde entraria.
4. Recuerdo tu extremo entuciasmo en la ausuncion de Obama, cuando tuvo un discurso de derecha en muchos aspectos, aspectos que obviaste por completo para celebrar con loas y entuciasmo el "fenomeno Obama".

En cuanto a tus conclusiones sobre venezuela y bolivia:
1. Vos mismo decis que no sabes mucho de la politica economica, vos mismo tenes que admitir que hicieron varias cosas mas interesantes en direccion hacia cierta igualdad, pero a pesar de eso, mantenes la conclusion de que son de derecha a secas, sin ninguna salvedad.
Me pregunto: como podes concluir tan tajantemente (y desde tu ignorancia sobre el tema) cuando vos mismo admitis no saber si hay mas o menos distribucion de la riqueza?

NO te parece que hay cosas interesantes en el proceso de la region que no se esta dando en europa o eeuu (aunque recuerdo que en el momento de la asuncion de obama si elegiste decir que era un "proceso muy interesante alli")?
Recuerdo, en cambio, que con america latina (especialmente chavez y morales) practicamente solo criticaste.
Quizas a vos te parezca mas interesante, digno de mas elogios y menos criticas, lo que pasa en estados unidos. No se. A mi me parece que lo que pasa en America Latina es muy interesante, aunque no es el socialismo, claro. Son medidas dentro del capitalismo.
Pero pensar en nacionalizaciones de industrias importantes (y no solo petroleo. En venezuela se lo hizo con todas las industrias centrales para la economia), pensar en limitacion de la concentracion de la tierra, de inclusion de minorias, de favorecimiento de cooperativas (que va en direccion contraria a grandes monopolios), en cierta unidad regional para cortar con la dominacion historica de eeuu y el fmi en la region, etc, etc.
Me partece que son cosas que hacen los gobiernos de chavez, morales, correa, mujica, lula y en menor grado los k, un proceso muy interesante que no se esta dando en otro lugar.
Que aportas al decir que no son plenamente de izquierda? Se sabe no son el socialismo (como lo opuesto al capitalismo).
Pero eso no les quita todo lo interesante y productivos que son y pueden llegar a ser.

Camilo Cienfuegos

Heber Joel Campos dijo...

La discusion izquierda y derecha, sigue teniendo sentido, pienso, en tanto refleje valores y principios renovados. Tù lo apuntas muy bien Roberto cuando planteas un estandar para analizar què podemos llamar como de izquierda y què como de derecha en este mmomento de la discusiòn teorica. En America Latina, esta discusiòn esta ausente, en gran medida, porque los partidos polìticos que deben levantar esas banderas se identifican cada vez menos con un programa perteneciente a cualquiera de ambas direcciones. En su lugar se ha desarrollado una especie de pragmatismo ideologico que lo mismo le parece valido un programa de izquierda o de derecha (con sus matices y debilidades) si en su criterio le ofrece resultados eficientes. En el Perù, por caso, el APRA que es historicamente un partido de centro izquierda hace mucho que dejo atras esa bandera, y, hoy en el gobierno, aplica medidas decididamente de derecha que, por caso, permiten la concentraciòn del poder economico y politico en pocas manos. Asimismo, no creo que esta realidad sea ajena a otros paises. Cada vez menos somos concientes de los limites que distinguen a estos frentes, y ello se debe, pienso, tambièn en parte a que la ciudadanìa ha perdido el interes en estas discusiones y las asocia con un fosilismo politico muy de otro tiempo, sin advertir que muchas de las medidas que la afectan tiene su origen en un programa bien de izquierda o de derecha. El pragmatismo, cual nuevo crisol, ha surgido en el credo de la opiniòn pùblica, juzgando como razonable (o menos razonable) algunas medidas no en virtud de sus señas ideològicas (o de sus efectos) sino en funciòn de lo que este parco pragmatismo indica. Avivar la discusiòn y denunciar sus consecuencias resulta por ello una tarea de la mayor importancia, aunque no todos la sintamos (la hayamos sentido) alguna vez como propia.

Anónimo dijo...

A todo aquel que le parezca interesante el proceso de Chavez le sugiero leer el informe de la CIDH.

cristian dijo...

Me gusto mucho el post, aunque no me quedo del todo claro que significan exactamente los dos ideales de izquierda que propones, la democratizacion de la politica y la igualdad economica. Creo que antes de discutir si tal o cual gobierno se ajustan o no a estos ideales, habria que definirlos con precision, y me quedo un poco la sensacion de que esta tarea quedo inconclusa. El ideal de democratizacion politica, por ejemplo, exige implementar un modelo de democracia directa, una democracia parlamentaria, reformas como la eliminacion de las listas sabanas y la obligacion del estado de difundir mas informacion sobre el destino de los fondos, experiencias de democracia deliberativa local como las que Archon Fung propone, ninguna de estas cosas, algunas, o todas a la vez?
Lo mismo con el principio de la igualdad economica, no me queda del todo claro si el ideal exige
democratizacion de los lugares de trabajo, redistribucion de dinero del tipo ingreso minimo universal, cambiar el sistema impositivo, favorecer la creacion de cooperativas, la simple eliminacion de monopolios, todos, ninguno, o algunos de ellos. Creo que precisar el contenido de estos principios ayudaria no solo a clasificar los gobiernos de la region sino tambien a clarficar el concepto de izquierda mismo.

Anónimo dijo...

Hay algo enganioso en tu post. Cuando uno lee el titulo piensa: va a hablar de Piniera, de Uribe o Santos, pero no, ni los mencionas.
Te parece una ola tan derechista la de morales o chavez en comparacion con estos otros? O con europa? O con eeuu?
En el escenario capitalista mundial no parece ser una ola derechista, sino un intento en la region (por primera vez?) de poner algunos limites a las tendencias del capitalismos, y a consolidar cierta unidad.
Todo tu comentario no es mas que una critica al capitalismo que no deberia impedir ver las diferencias de politicas como las de chavez, morales, correa, lula (?), frente a las de uribe y piniera. Y tampoco la diferencia con eeuu y europa.
Tu analisis de que todo es derecha no da lugar a ninguna sutileza ni a diferenciaciones.

Camilo cienfuegos

rg dijo...

ese es el punto camilo. si comparas con sadam husein, son todos de izquierda, pero esa no es la manera de pensar, sugiero, si quieres pensar en la izquierda. y el punto es justamente desafiar la idea de que la derecha regional es uribe/santos/pinera, y todo lo demas izquierda. esa es justamenta la cuestion que trata de desafiar el post. lo demas seria facil> pinera es la derecha, santos es la derecha

Anónimo dijo...

Como claramente digo, no estoy diciendo que sean izquierda en tanto siguen siendo capitalistas, pero es clarisima la diferencia con uribe, santos, piniera, con europa y eeuu.
Yo no comparo con husein(en vez de husein yo elegiria a bush o al gobierno de israel para tu argumento. Es una cuestion de elecciones), comparo con obama, europa, uribe, pinieira.
Aunque quizas para vos sean todos lo mismo.
No dije que fueran de izquierda pero creo que claramente no son lo mismo que uribe, piniera. No tiene sentido igualarlos (en tanto capitalistas) sin diferenciarlos fuertemente.
El proceso que estan abriendo, aunque con contradicciones y sin ser lo que uno esperaria, es muy interesante igual. Mucho mas interesante que lo que pasa en otros lugares.
El caso, justamente es que no son de izquierda plenamente pero de ninguna manera son uribe o piniera. El propceso ahí es otro.
Vuelvo a preguntar:
1. Que pais se corresponderia con la definicion de izquiuerdas que das?
2. En que pais el pueblo toma las decisiones? Conoces alguno?

Critiquemos el capitalismo, estoy de acuerdo con eso, y critiquemos las medidas capitalistas de cada pais, pero que esa critica no nos impida ver las diferencia y admitir procesos y medidas parciales, porque si no estamos fritos.

Camilo cienfuegos

Anónimo dijo...

Como claramente digo, no estoy diciendo que sean izquierda en tanto siguen siendo capitalistas, pero es clarisima la diferencia con uribe, santos, piniera, con europa y eeuu.
Yo no comparo con husein(en vez de husein yo elegiria a bush o al gobierno de israel para tu argumento. Es una cuestion de elecciones), comparo con obama, europa, uribe, pinieira.
Aunque quizas para vos sean todos lo mismo.
No dije que fueran plenamente de izquierda pero creo que claramente no son lo mismo que uribe, piniera. No tiene sentido igualarlos (en tanto capitalistas) sin diferenciarlos fuertemente.
El proceso que estan abriendo, aunque con contradicciones y sin ser lo que uno esperaria, es muy interesante igual. Mucho mas interesante que lo que pasa en otros lugares.
El caso, justamente es que no son de izquierda plenamente pero de ninguna manera son uribe o piniera. El propceso ahí es otro.
Vuelvo a preguntar:
1. Que pais se corresponderia con la definicion de izquiuerdas que das?
2. En que pais el pueblo toma las decisiones? Conoces alguno?

Critiquemos el capitalismo, estoy de acuerdo con eso, y critiquemos las medidas capitalistas de cada pais, pero que esa critica no nos impida ver las diferencia y admitir procesos y medidas parciales, porque si no estamos fritos.

Camilo cienfuegos

fahirsch dijo...

Me parece que quiere reducir todo a un eje, y de ahí la confusión. Lo lógico (para mi, que no soy abogado) es pensar en modelos políticos multidimensionales. Un eje puede ser cuan presidencialista (o hiper) o no, otro(s) referente en que medida se respetan los derechos de las personas, otro(s) diversas cuestiones económicas, etc. Entonces quizás pueda agrupar distintos gobiernos en zonas de ese espacio multidimensional. Y quizás quiera llamar a alguno de derecha y a otro de izquierda, y a otros con otras etiquetas.
Comentario al margen: normalmente nacionalizar quiere decir estatizar. No veo como reducir varios dueños privados a uno estatal es democratizar.
Y por otro lado: antes había esencialmente una sola empresa de telefonía estatal. Hoy hay unas cuantas privadas grandes y muchas chicas. No me parece que monopolio sea la palabra adecuada para describir la situación actual (dejando de lado cuestiones como que el sistema telefónico hoy es incomparablemente mejor que el anterior)

Anónimo dijo...

Che, esto de publicar esto en la nacion diciendo que son todos de derecha, que onda?
No es operar para la derecha?
Me parece que hay una clara linea de conducta en esta direccion.

Daniel

Anónimo dijo...

una lástima no poder incluirme en los comentarios, me resultan muy dispersos, me parece que empiezan hablando de una cosa y después de otra.

Super Riquelme dijo...

En general soy bastante esceptico respecto del mantenimiento de las categorías de izquierda y derecha. Y la nota de la Nacion y esta de rg refuerzan mi escepticismo. Voy a marcar tres aspectos que me parecen criticos, aunque hay varios otros. En primer lugar, si vamos a juzgar los gobiernos no por sus plataformas politicas o su retorica sino solamente por los resultados reales que han producido vamos a tener dos problemas: 1. aislar la calificacion de un gobierno del contexto que le ha tocado en suerte y 2. conclusiones que contradicen nuestras intuciones (por ejemplo, que el gobierno de Alfonsin fue un gobierno de derecha por el deterioro social y economico de los que menos tienen y por la inflacion desbocada de la ultima parte de su gobierno). Segundo, al igual que “populismo,” la de izquierda y derecha son categorías vacías usadas al antojo del que escribe para marcarle la cancha al otro, para descalificarlo, no para describir. No hay “un uso más técnico o menos ambiguo del concepto del caso” en la medida que esas categorías no se definen taxativamente y sin ejemplos claros de cómo es gobernar por derecha o por izquierda (en forma pura): Mujica y Lula son de derecha o de izquierda? Lo son por el origen o lo son por el ejercicio efectivo del poder? Que decir de Cardoso? Tercero, este ejercicio no funciona porque al igual que otros pensadores, rg se empeña en caracterizar a la derecha como un straw-man. Obviamente que bajo esas condiciones nadie se siente orgulloso de ser derecha: si ser de derecha es ser genocida y oligarca (o cualquier expresión mas moderada de estos “ideales”), la opcion entre izquierda y derecha es falsa y tendremos miles de expresiones de izquierda con algunos puristas tratando de ofrecer definiciones mas tecnicas. Por ello, creo que la distinción entre derechas e izquierdas deberia mantenerse alrededor de los ideales de libertades individuales e igualdad respectivamente. La derecha sostiene la prioridad de la libertad sobre la igualdad (donde la libertad es entendida en terminos negativos) y la izquierda sostiene la prioridad de la igualdad (incluyendo formas de libertades positivas) por sobre la libertad. En cualquier caso, quien se diga de izquierda deberia explicar primero si ha renunciado a pelear por la estatización de los medios de producción y si el mercado es un mecanismo adecuado de producción (no digo de distribución sino de producción) de la riqueza social.

Anónimo dijo...

Es sorprendente leer estos textos de rg. Definición de la izquierda:"la democratización u horizontalización de la política y la democratización u horizontalización de la economía". Respecto del primer punto, conozco personajes de ultra-derecha que estarían de acuerdo con la primera de las premisas. Quien en su sano juicio no lo estaría ? Respecto de la segunda, "democratización de la economía" ???? Que diablos es eso ? Porque ese uso tan rebuscadamente romantico y ambiguo del lenguaje ?
Por último, sería para mí sumamente gratificante leer criticas y discuciones en el seno de la iquierda... Es una religión que, concentrandose mucho en la derecha, resulta ser sumamente acrítica puertas adentro. He visitado portales liberales en donde las discuciones puertas adentro son asombrosas; sin mención alguna a la iquierda... Sería bueno ver a la iquierda discutiendo sus posibilidades, su credo.
Saludos.

rg dijo...

daniel, esta nota no salio en la nacion, es otra cosa lo que linkeo. pero parece que te ganan las ganas de decir que todo es una operacion o un juego de o para la derecha. te equivocaste che.

La Usina dijo...

Coincido en la vigencia e importancia de ambas categorías, mal que les pese a algunos teóricos de la posmodernidad. Y en este sentido, creo que el clásico libro de Norberto Bobbio aporta una discusión ineludible al momento de discutir esto. Si bien es cierto que habría que hablar de izquierda(s) y derecha(s), la concepción acerca del rol del Estado me parece un punto clave para dividir aguas. En donde no coincido, Roberto, es en tu generalización y tendencia a poner a todos en la misma bolsa (de la derecha). Si bien no lo decís explícitamente, se trasluce de tu comentario que para vos el kirchnerismo es igual (o muy parecido) al menemismo. Y para mí no lo es: el período que se abrió en 2003 no es más de lo mismo, es mejor aunque claramente insuficiente

Anónimo dijo...

Uy, mira. Bueno, mejor por vos.
Lo que pasa es que nos tenes muy mal acostumbrados co tus clasicas notas en clarin t la nacion (tus medios de preferencia, y de referencia?).

daniel

rg dijo...

no, no se trata de mejor para vos. se trata de que te ganan los prejuicios, y otra vez en vez de largarlos es mejor no decir pavadas, o pensar antes si lo que uno dice no es simplemente falso, como en este caso.

Leftdance dijo...

interesante artìculo

Brindo mi opiniòn:


creo que Evo es tal vez el unico que condensa ambas tareas que muchos creemos que debe desarrollar la izquierda:
por un lado es republicano, que respeta instituciones, a la oposiciòn, y al mismo tiempo es de izquierda en lo econòmico: nacionalizar los recursos naturales, una renta mìnima para mayores, etc.

En tanto Chavez y Correa si aplican medidas de redistribucion del ingreso pero con pràcticas antirepublicanas.

Mientras que Lula, los gobiernos de la concertacion chilena y las gestiones del frente amplio uruguayo son republicanos pero no se han alejado de las soluciones neo-liberales en economìa.

Anónimo dijo...

Es que no son prejuicios, fue un error porque vos pusiste la nacion y debajo tu nota, es algo que haces habitualmente, tambien escribis habitualmente este tipo de notas bastante dudosas en terminos politicos, y que solo buscan decir que todos son malos e iguales, en clarin y la nacion. No es prejuicio, sino generalizacion a partir de la experiencia.

Daniel

rg dijo...

pero es muy facil, me decis "perdoname, me equivoque" (si queres agrega: "me deje ganar por los prejuicios"), y yo te respondere "si, claro, no hay ningun problema." y seguimos hablando.

Anónimo dijo...

Había entendido como el anónimo, que el post era el artículo en La Nación. Vale la aclaración para ir al link.
Por lo demás, se ven los efectos desavisados del procedimiento de definir "tipos ideales", como los llama (nada que ver con homónimo weberiano), de manera idealista, voluntarista o puramente normativa. Se carga toda la historia del siglo xx.
Por supuesto, no está mal plantearse las cosas de ese modo. El lector puede considerar lo que Gargarella llama "izquierda" como la "izquierda" por la que milita Gargarella. Pero no hay nada discutible o debatible.

Fabián

CV dijo...

"La derecha, en cambio, rechaza ambos ideales, y favorece, en la práctica, y con independencia de lo que su discurso diga, políticas que implican la concentración del poder político y económico en manos de una elite."

Entre las muchas cosas de las que se ocupa el post, digo: hay un problema bastante obvio -según mi leal saber y entender- en definir a la "izquierda" en términos de un "tipo-ideal" y a la "derecha" en términos de "lo favorece, en la práctica, y con independencia de lo que su discurso diga".

Es más, uno podría pensar que simplemente es FALSO que la "derecha" abrace los ideales de "concentración del poder político" y "concentración del poder económico" en manos de una élite.

Por ejemplo, los anarco-capitalistas están a favor de una desconcentración tal del "poder político" que directamente quieren ELIMINAR al Estado (y a todos los "políticos" con él).

Y, a la vez, muchos de ellos defienden el libre mercado irrestricto sobre la base de una creencia en que la competencia produce una "atomización" del "poder económico" (los grandes monopolios solo serían posibles gracias al Estado).

Y la "destrucción creativa" imposibilitaría que el "poder económico" permanezca en manos de una "élite".

Pero, en fin, juega Holanda-Dinamarca a las ocho y treinta. Esperemos que sea un partidazo.

Anónimo dijo...

Es que, perdon, pero no creo que haya sido prejuicio, fue un error porque ademas creo que se podia prestar a confusiones.
Prejuicios fueron los que tuviste vos conmigo, que sin conocerme ni saber lo que pienso me tildaste de kirchnerista, dijiste que veia 678 y demas, solo porque esdtaba muy en desacuerdo con tu idea de criticar fundamentalmente al gobierno sin dejar, en la misma critica, de criticar fuerte mente a otros actores.
Te dije que eso era un prejuicio y segun recuerdo, nunca pediste disculpas.

Daniel

Anónimo dijo...

A mi me parece que hay un problema grave en no reconocer las diferencias enormes que existen con las politicas de la derecha de la region (Uribe, Pinieria) y con buscar identificarlos con ellos.
Me parece que algo de eso es el espiritu de este articulo, tal como lo dijo Gargarella: "el punto es desafiar la idea de que chavez/morales son la izquierda y uribe/pinieira la derecha". La cuestion de este articula es simplemente decir que son de derecha, y con eso igualarlos, como si despues de eso un hubiera nada mas para decir.
Y es justamente despues de eso donde esta todo lo importante para decir.
Ademas me parece claro que tienen muchas politicas que van en una direccion de izquierda, claro sosteniendo el capitalismo.
Ahora, segun su definicion de la izquierda, no habria ningun pais del mundo de izquierda (opinion con la que yo coincido) pero me parece que lo que nos queda es establecer la diferencia entre los proyectos capitalistas o la forma en la que se da el capitalismo en un pais o una region y en otros.
A mi, que queres que te diga, alguna ilusion me da ver muchas de las politicas de morales, de correa, de chavez, lula (?), mujica (??).
Me parece que esta bueno que existan.
Me sigo preguntando cual seria el pais en donde las decisiones las toma el pueblo y no hay concentracion de riquezas para Gargarella. Porque si resulta que no hay, entonces la cuestion era decir que todo el mundo es de derecha, en esos terminos.
Yo diria, ok, todo el mundo capitalista es de derecha, ahora, despejado eso, empecemos a hablar.
Como dije antes y como dijo alguien mas por ahí, creo que el planteo de este post muere rapidamente en ese punto. No favorece la discusion ni el pensamiento.
Hay algo esteril en la cosa asi planteada.
Quizas parta RG la cuestion en realidad sea dar una definicion de la izquierda y la derecha. Me parece problematica una definicion de izquierda que excluye a todos. Quizas sea mejor poder pensar tambien tendencias de izquierda, formas parciales que nos permitan discutir politicas concretas.
Por otro lado, sigo insistiendo en que toda esta discusion se basa en una ignorancia de la situacion concreta en materia economica de esos paises puestos en cuestion, esta ignorancia es confesada por el autor del post, con lo que la clasificacion queda muy endeble.

Vuelvo a preguntar en forma mas piadosa:
Que pais se acercaria, por lo menos, a la idea de izquierda politica y economica?

Camilo cienfuegos

rg dijo...

cv, pero como es que el esquema va a pretender dar cobertura a todas las ideologias posibles? y en los dos casos parte de un ideal, y revisa las practicas (y si no queda claro en el texto, es el ejercicio que se propone. en el libro sobre los fundamentos de la desigualdad trato de ser mas especifico sobre los particulares fundamentos teoricos del conservadurismo)

camilo. es un lugar comun, pero en todo caso reafirma que el esquema tiene que ver con muchas /no todas/ intuiciones compartidas. la politica de los paises escandinavos, sobre todo en los 60/70, tenia mucho que ver con el doble ideal de igualdad politica e igualdad economica

CV dijo...

Mutatis mutandis, lo mismo se aplica a los "neoliberales" (o, mejor, liberales clásicos), muchos de los cuales que están a favor de, por ejemplo, "frenos y contrapesos" e "independencia judicial" ("desconcentración del poder político") y de promover la competencia y la desregulación ("desconcentración del poder económico")

Y este sí, me parece, es un caso central al que tu esquema debe poder dar cobertura.

Qué gol en contra que se acaba de hacer Dinamarca, por dió...

rg dijo...

pero claro, cv, liberalismo y conservadurismo tienen muy poco que ver segun mi esquema (otra vez, no quiero ser rompeb con esto, pero en el libro de fundamentos distingo bastante claramente entre los tres, y muestro cuales son los puntos de contacto entre liberales y conservadores). (yo creo que h y d juegan los dos bien)

CV dijo...

Sí, leí ese libro (versión castellana).
O sea que, si no entiendo mal, según tu esquema, el "neoliberalismo" no es de "derecha"?

(No mostraron mucho ningun de los dos. Holanda ganó con lo justo).

rg dijo...

el neoliberalismo es /y aca otra vez creo que lo que diria mi esquema se acerca al sentido comun/ un hibrido entre liberalismo y conservadurismo, y no veo que haya que ponerle ningun lecho de procusto: es eso (pasa que me gustan mucho los pases largos)

CV dijo...

Mucho no me convence mucho.
O sea que el neoliberalismo es de "derecha" solo por la parte que tendría de de "conservadurismo"? (BTW, muchos rechazan ser conservadores, recuerdo por ejemplo el cap. final de The Constitution of Liberty, "Why I am not a Conservative")

Pero, más allá de esto, entonces no entiendo por qué sí le ponés un "lecho de procusto" a lo que muchos ven como la izquierda o centro-izquierda "realmente existente" (como un híbrido entre populismo y socialismo o socialdemocracia)?

Si es por preferir, a mí me gusta la pelota al piso y los pases cortos. Como ayer la nueva Alemania "sudamericana", digamos. Equipazo!

rg dijo...

te entiendo, pero reconoceme que si alguien quiere poner en la misma cama a mao, stalin, chavez y a suecia, esa persona esta en problemas, no yo. me parece que hay algo flotando, que ni siquiera es consistente, del tipo "si es anti/norteamericano, es de izquierda." y no.

Anónimo dijo...

Claro que no van en la misma cama, pero sería una conclusión de que utilices el termino socialismo como sinónimo de Izquierda. Sos vos RG el que nos lleva esta inconsistencia. Si el socialismo al que te referís es el capitalismo sueco, vamos quedando más claros. Pero entonces no veo por qué agitar tanto el trapo rojo. Mejor, uno más pink

rg dijo...

no veo ninguna inconsistencia, me gustaria que me dijeras donde esta. e insisto, el modelo escandinavo puede ser descripto hoy como un capitalismo progresista, y no me interesa, por eso me referi al modelo tal como se lo organizo hace unas decadas, que me parecia mas claramente en linea con un modelo socialista.

Anónimo dijo...

La inconsistencia está en que el socialismo no se puede entender exclusivamente como distribuciòn horizontal del poder político, ni siquiera implica necesariamente la forma democrática. El socialismo no es cosa de formas políticas sino de contenido económico. El socialismo ataca la propiedad privada, siembra las bases de la progesiva desaparición del mercado. El criterio principal es la "actitud" frente a la propiedad privada. POr eso la forma "dictadura del proletariado" es pieza básica del socalismo. POr eso Mao, Lenin, Stalin (incluso) son socialistas. En latinoamérica el panorama es otro, de acuerdo. En todo caso, ser partidario del estado de bienestar, con elecciones, veedurías ciudadanas y partidos políticos, movimientos ciudadanos, y más garantías liberales está bien, pero el socialismo no es eso.

rg dijo...

pero perdon, vos leiste mi definicion? leiste que hablo solo de dos patas, para simplificar, y una es la economica, y a pesar de eso decis que no hablo de horizontalidad economica. que raro. si digo blanco creo que quiere decir blanco en castellano

Anónimo dijo...

Justamente, hablás de: "democratización u horizontalización de la economía" "recuperar la igualdad económica"
"evitar que el poder económico quede concentrado en pocas manos". No son premisas socialistas. Dicen mucho y poco. LAs premisas del socialismo son concretas. NO veo que se mencione la abolición de la propiedad privada y la colectivización de la misma, pilares distintivos del socialismo. Si lo tenes en mente, decilo claramente, total hace 200 años está escrito. Pero si no, mejor no traigamos a cuenta el socialismo y hablemos de estado de bienestar "democrático". No se llega al socialismo gracias a una interpretación "igualitaria" de la constitución. Recordando los criterios elementales del socialismo no clasifican los gobiernos de la región pero tampoco tu definición de izquierda.

rg dijo...

bueno,ahi disentimos. el igualitarismo economico radical es compatible con mas de un modelo de organzacion economica. yo creo que requiere dejar de lado los arreglos de mercado y el fin de la propiedad privada, pero no me animaria a decir que es la unica formula compatible con un arreglo economico de izquierda genuino, no capitalismo disfrazado

Fernanda dijo...

roberto, ¿viste la peli al sur de la frontera de Oliver Stone?; yo fui ayer, contrasta a la prensa de eeuu y sus ideas del "dictador" chavez con el enamoramiento claro de oliver hacia Hugo. Y en el contraste da la sensación q a uno le están tomando el pelo......

Anónimo dijo...

¿Qué problema existe en que tengamos gobiernos de derecha producto de la votación del pueblo, si las normas o actos que luego se dictan o ejecutan en dicha dirección son declaradas inconstitucionales por el poder judicial?
Que la mayoría de habitantes de este país esté a favor de determinadas políticas públicas en materias como derecho penal, derecho de familia y derecho laboral, por casos, no impide que luego el poder judicial las flexibilice a través de sus fallos de izquierda (o más progresistas).
La sucesión de gobiernos neoliberales o conservadores ha sido neutralizada por el fomento a la intervención judicial en la ejecución de políticas públicas, lo que está muy bien, salvo cuando se altera groseramente la ecuación representativa (esto es, ¿para qué insistir en dar batalla en la escena política, si las derrotas allí padecidas se subsanan con atinada política judicial correctiva?).

Gonzalo Hernández dijo...

No estoy de acuerdo con tu clasificación del gobierno de Chávez, de eso estoy seguro. Sí acuerdo en lo conceptual de la vinculación de la idea de izquierda con democratización de la toma de decisiones políticas y económicas, pero tampoco se puede acusar a un gobierno que es permanentemente atacado por una derecha fascista y golpista.
Decís, por ejemplo que Chavéz concentra los poderes del estado; pero que culpa tiene él de promover elecciones legislativas y que la derecha, imitando al fascismo mas llano, las boicotee para vaciar el Parlamento.
Es muy fácil decir que Chávez es de derecha. Claro, seguramente Salvador Allende era de izquierda. Y así terminó, aplastado por las operaciones criminales de la CIA.
Es cierto que el concepto de "dictadura del proletariado" proviene de Marx. Seguramente éste se revolvería en tumba si hubiese visto las interpretaciones de sus textos que se han llevado adelante en el Siglo XX, pero es innegable que cuando alguien enfrenta, desde la periferia, a un imperio que está dispuesto a emplear las peores prácticas para destruirte, algunas medidas ingratas deben tomarse.
Esto no justifica la supresión de la democracia en forma permanente a la cubana, modelo heredado del viejo bolchevismo. Pero en Venezuela han habido 14 elecciones en 13 años, incluido un referendo revocatorio del mandato presidencial superado por el presidente (que triunfó en otras 11 de las doce restantes. Puede no haber toda la accountability horizontal que desearíamos, pero sí hay la vertical, contra una oposición de derecha que no ha hecho más que aportar al golpe de estado, al lock out patronal y al vaciamiento del parlamento.
En Venezuela no existe un régimen de "partido único", la oposición puede presentarse libremente a elecciones y difundir sus ideas. Sí se ha limitado su monopolio en el control de los massmedia.
En todo caso Chávez, con sus límites objetivos de caudillismo, le ha abierto la puerta a experiencias más avanzadas como la boliviana o la ecuatoriana, como bien se refleja en el documental "Al Sur de la Frontera".
Una cosa es la teoría y otra la política práctica. Ya lo definió muy bien Max Weber en "El Político y el Científico" cuando habló de que el político debe lidiar cotidianamente con fuerzas demoníacas.
Para bailar hacen falta dos, y sin dudas en Venezuela la democratización ha venido por el lado del chavismo y no de la oposición....

rg dijo...

el disciplinamiento del pjudicial no tienen que ver ocn la no participacion en las elecciones de la derecha. y repito, ser antiimperialista no te hace de izquierda.

CV dijo...

No sé qué tendría que reconocerte, cuando no entendí tu comment, y no tengo idea qué es lo está "flotando".

Tampoco entiendo a quién o a qué te referís con lo de "anti-norteamericano"... Al famoso discurso de Alfonsín en los jardínes de la Casa Blanca, frente a Ronnie Reagan?

Se acaba de salvar increíblemetne Honduras del segundo.

Psyche dijo...

En la arena política de Latinoamérica hoy, si bien hay gobiernos de "tendencias" de izquierda, también se han configurado proyectos de derecha, no tan radicales, pero que se encubren bajo un maquillaje de progresistas. Mi pregunta es: ¿cuál es la izquierda que quiere la derecha? Realmente a cualquier llamado de atención a la justicia se le puede llamar de izq? Creo que en los gobiernos de izq, iría más allá de esto, ... en fín. Para Roberto, buena la intención de incentivar el debate, pero no alcanzas a desarrollar las propuestas. De todos modos,

Andrés dijo...

RG:

Coincido con vuestra clasificación de un gobierno ideal de izquierda.

Agregaría que es necesario distinguir entre aquellos gobiernos (de izquierda o derecha) extremos, de aquellos moderados (el fin y sus medios), conforme a tal distinción resulta más sencillo identificar elementos comunes entre fascismos de izquierda y derecha. Si mal no recuerdo Bobbio hace una buena categorización de ello en "derecha e izquierda"

Saludos cordiales,

Andrés.