31 may. 2011

Diez años de reflexión sobre la protesta social (2001-2011)


Hoy publiqué esta nota (acá), en balance sobre estos diez años de reflexión en torno a la protesta social. Va la nota:











El año 2001 nos expuso, entre tantas otras cosas, a renovadas formas de conflicto, y así también a nuevos debates, relacionados con la llamada protesta social. En estas fechas, cuando se cumplen 10 años de aquel estallido de crisis, tiene sentido que reflexionemos sobre lo que hemos ido aprendiendo en la materia y, más aún, sobre todo lo que nos falta hacer al respecto. En principio – y esto resulta auspicioso- puede decirse que la discusión, y en particular la discusión jurídica en la materia, ha mejorado algo, desde el 2001. En aquel momento, algunos jueces se apresuraron a señalar, sin mayores fundamentos, que quienes disrumpían la escena pública con sus quejas, eran “sediciosos” que atacaban al sistema democrático. En lugar de preguntarse por los agravios sufridos por los manifestantes, los jueces llamaban a la policía, y procesaban a aquellos, como si se tratara de peligrosos delincuentes. Hoy, afortunadamente, la práctica judicial ya no es la misma. De todos modos, corresponde agregar que nuestros progresos en el área han sido limitados. A continuación, ofreceré cuatro breves ejemplos al respecto.

En primer lugar, creo que muchos de los doctrinarios que hemos escrito sobre la materia, hemos terminado por “fetichizar” la idea de la protesta social, en pos de resaltar su importancia, y así el valor de asegurar para la protesta una protección especial. Tanto énfasis hemos puesto en esta defensa de los reclamos, que hemos terminado por olvidarnos, muchas veces, de lo más importante. Esto es, que quienes protestan no lo hacen, meramente, buscando reivindicar sus derechos civiles (e.g., la libertad de expresión), sino, fundamentalmente, porque padecen graves violaciones de derechos sociales.

En segundo lugar, muchos analistas y activistas han desarrollado una mirada demasiado “plana” sobre las protestas, igualando a todas ellas por el hecho de que compartían un elemento común: el corte de una ruta. Esta mirada simplista tampoco nos ayuda a preguntarnos por lo que más importa – por caso: cuál es la gravedad del derecho afectado en cada caso? Y cuáles las alternativas efectivas con que cuentan quienes protestan, para expresar su queja? Lamentablemente, sin este tipo de precisiones no podemos distinguir entre la protesta “del campo”, la de los estudiantes secundarios, y la de un grupo de desocupados.

En tercer lugar, muchos jueces siguen aproximándose a la protesta equivocamente, guiados por la torpe lógica del “activismo o pasivismo” . Dicha lógica los lleva a oscilar entre intervenciones innecesariamente persecutorias frente a quienes protestan; y actitudes de indebida prescindencia, a veces disfrazadas bajo el manto del “garantismo”. De esta forma, los jueces dejan de lado lo mucho e importante que pueden hacer frente al conflicto social, mediando, discutiendo con las partes, formando mesas de diálogo, abriendo puertas de salida a aspectos parciales del conflicto (finalmente, ser garantista no significa “no hacer nada”, en materia penal, por temor a los excesos represivos del Estado, sino “hacer algo” crucial: contribuir a garantizar los derechos básicos de todos).

Finalmente, deben señalarse las faltas propias del poder político-económico, y en particular las del sector que ha ejercido el gobierno en todos estos años. El gobierno suele proclamar, con orgullo, que “no reprime la protesta social”. Sin embargo, al mismo tiempo, él se ha encargado de preservar intactas las estructuras políticas y económicas que dan motivo y razón a las protestas. Mucho peor que ello. No se trata de que el gobierno “todavía” no ha llegado tan lejos en sus reformas (o de que “ahora sí” avanza, por ejemplo, sobre sindicatos y empresas que actúan corporativamente). Se trata de que, contra cualquier impulso reformista, el gobierno ha pactado y hecho negocios con los sectores más discutidos del sindicalismo y el empresariado, para montar con ellos estructuras de explotación injustas y normalmente ilegales (pocas metáforas tan ilustrativas de lo señalado, como el conglomerado sindical-empresario “Ugofe”, que creció a partir del financiamiento estatal y el abuso de los ferroviarios terciarizados, y que culminó con la muerte de Mariano Ferreyra). En el área del petróleo o la minería encontramos fenómenos semejantes; y son este tipo de alianzas, también, las que ayudan a explicar la represión y hostilidad que sufren los grupos indígenas, en todo el país.

En definitiva: es cierto que en estos diez años hemos mejorado algo, en nuestra práctica y en nuestra discusión pública en torno a la protesta social. Sin embargo, también es cierto que, en todo sentido, nuestros avances han quedado demasiado cerca de lo que fuera un temible principio.

18 comentarios:

Anónimo dijo...

Una nota que salió hoy en Plaza de Mayo también sobre protesta social y específicamente sobre el nuevo libro "Vamos a portarnos mal".
http://www.plazademayo.com/2011/06/protesta-social-barometro-de-la-democracia-y-derecho-a-la-libertad-de-expresion/

saludos!
pablo

Francisco R dijo...

Sería interesante tener en cuenta como el poder político local, teniendo en cuenta el antecedente de 2001, percibe las actuales protestas sociales y políticas en el resto del mundo (Medio Oriente, Norte de Africa, España, Francia) y cómo establece un paralelismo con esa experiencia nacional -o por lo menos lo hacen sus voceros mediáticos- sin aludir a que estableció todo tipo de relaciones con esos gobiernos ahora impugnados socialmente. Además diferencia a 2001 como especie de ito fundante del kirchnerismo y no se advierten desde el discurso oficialista ciertas continuidades o complementariedades entre aquellas protestas de 2001 y las de los últimos años (docentes, gremios no reconocidos, pueblosoriginarios, etc.)

Anónimo dijo...

Dentro del derecho penal, la protesta social "con una mente de fiscal" la podríamos encuadrar en el delito del art 191 cuando interrumpe o impide el funcionamiento normal de los medios de transporte y junto a ello nuevas posturas de ver a la protesta social como una coalición de derechos entre la libertad de locomoción y los derechos sociales. Saludos.

Anónimo dijo...

robeeeeeeeertoooooooo

buenas tardes robeeeeertooooo


tiberius caligula cicero

Anónimo dijo...

"gobierno suele proclamar, con orgullo, que “no reprime la protesta social”. Sin embargo, al mismo tiempo, él se ha encargado de preservar intactas las estructuras políticas y económicas que dan motivo y razón a las protestas"

cuales son estas estructuras? la burocracia sindical? el neoliberalismo? el sistema capitalista? a TODAS las protestas dan "motivo y razon"? cuando no va a haber razones para la protesta social? en que lugar?

nada sobre la sociedad? nada sobre que este gobierno intento impulsar un sentido comun en el cual esta mal reprimir la protesta social? nada sobre que la sociedad esta HARTA de que el gobierno permita cortes todos los dias, en avenidas importantismas a horas pico? y que a pesar de esto la enorme mayoria de las protestas son libres?

nada sobre la decision de sacarle las armas a la federal para las manifestaciones? ah cierto que nada de esto importa porque pacto con Pedraza

rg dijo...

en efecto. si tu "retiro" de la policia federal va de la mano de liberar zonas para que madonna quiroz dispare, la uocra muela a palos a los opositores o pedraza mate, sos parte de la represion, y del modo mas perverso

Anónimo dijo...

"Finalmente, deben señalarse las faltas propias del poder político-económico, y en particular las del sector que ha ejercido el gobierno en todos estos años" y luego hablás del 2001 como un "temible principio". Ya antes enseñaste: "hacer filita o palazos se trata de Clarín".

Con mayor claridad: Clarín y Techint fueron los arquitectos del "temible principio": el 2001 y siguientes, Duhalde y la pesificación asimetrica, la licuación de deudas, la brutal transferencia de ingresos, los APE, los 10 años de licencias...

Cómo hablar de ética desde un medio como Clarín que pactó con Videla para tener Papel Prensa, con Menem para las licencias, que le metió acciones sobrevaluadas a los jubilados... la verdad, es muy dificil discutir tus ideas escritas en un medio manchado con lo peor de la historia argentina.

¿El fin justifica cualquier medio? No parece muy kantiano.

Babe 2

rg dijo...

y vos escribis en el blog de alguien que escribe en clarin...quedan invalidadas tus opiniones? mira, podes seguir gritando magnetto magnetto, pero a mariano ferreyra no lo resucitamos, la entrega a la barrick gold sigue vigente, la venta de ypf a ezkenazi sigue ahi, los fondos de santa cruz siguen perdidos, el indec sigue destruido, la financiacion de la campania con dinero narco sigue ahi. asi que segui gritando "magnetto, magnetto", pero estan en el infierno todos ustedes juntos

Anónimo dijo...

Ya se vuelve una triste costumbre encontrar en estos tipos de posts la mediocre chicana de que lo que escribis no vale nada si lo hacés en Clarín o La nación, o porque le "das letra a Magnetto" (como le preguntó cobardemente Mariotto a Sarlo en 678), o porque le hacés el juego a la derecha, etc. ya aburre, siempre lo mismo, basta che.

Anónimo dijo...

¿d´nde defiendo a los K como vos a Clarín? Si leyeras antes de "gritar" verías que están en igual nivel las licencias por 10 años. Hacer un Magnetto Vs K no justifica tu postura.

Los K hacen mal la minería, el petróleo (que no solo es YPF, pero en tu miopía solo se limita a Eskenazi), etc., etc. ¿Y? No defiendo lo indefendible.

Vos sí, criticás el 2001 desde Clarín uno d los prinicipales beneficados y ni lo nombrás,
reivindicás escribir en un diario por el potencial de lectores auqnue ese medio haya ejercido una influencia brutal en la política de la entrega y el genocidio inciado el 24/3/76. Y sabés que es así, que Clarín es socio y símbolo de la entrega y el genocidio: como los son las petroleras entre otras empresas, claro. ¿Eso implica que aceptarías financiamiento de las petroleras para difundir tus ideas "kantianas y justas"? Supongo que no.

Por eso ¿cualquier medio para cualquier fin?

Babe 2

rg dijo...

yo no defiendo ni necesito defender a clarin, pero me gustaria ver media linea escrita por vos criticando a un gobierno comprometido con la dictadura en todas sus lineas. no solo por pactar con los rico y cia. vos has escrito media linea contra tu canciller, que sacaba un diario solo para justificar a la dictadura? escribiste contra echegaray o boudou, que militaban por videla? escribiste contra el pacto del gobierno con radio 10, la radio fascista? contra el pacto de k con clarin, durante todo su primer gobierno? pasame media linea tuya escrita contra ellos, y podre decir que tu critica no es oportunista

Anónimo dijo...

Babe 2, me parece que la contestación que te han dado es irrefutable. Amerita un verdadero llamadito al silencio y a la reflexión.
Si tu teoría de que todo aquél que escribe en Clarín avala de alguna manera lo de los hijos de Ernestina, lo de Papel Prensa, lo de las irregularidades con los operarios de las plantas y la que vos quieras, entonces, me pregunto, ¿por qué no hacés extensiva tu teoría para sostener que todos los habitantes de la Patagonia Argentina son defensores del General Roca y anti-indegenistas? Después de todo, sin la conquista del desierto, esos territorios no serían nuestros. ¿O por qué no la hacés extensiva para sostener que todos los trabajadores del Estado son pro-gobierno?
Según me parece, tu error, muy grave a esta altura de los tiempos por el gran nivel de ingenuidad con que te pinta, consiste en creer que los periodistas de Clarín trabajan 'para' Clarín y no meramente 'en' Clarín, una diferencia que es CRUCIAL.
RG, si vamos al caso, con toda la buena fé del mundo, no elige escribir en Clarín porque comparta las ideas de este diario o avale lo que allí sucede. Escribe en Clarín porque ese multimedio le ofrece la posibilidad de transmitir cierto tipo de mensajes al gran público de lectores. Sin embargo, él no escribe sólo para Clarín. De hecho, de no tener los antecedentes que tiene, ni siquiera sería tomado en cuenta por los aborrecibles directores de Clarín. Y si escribe lo que escribe allí, eso se debe a que antes ha escrito (e incluso sigue haciéndolo) muchísimas otras cosas en medios y canales alternativos, tanto académicos como no académicos, tanto a nivel nacional como internacional, cosas que un multimedio como Clarín muy probablemente no le permitiría decir.
¿Quién soy yo?, te preguntarás a estas alturas. Para serte honesto, soy alguien que piensa muy distinto de RG en muchas cosas. Ahora, no por eso lo atacaría utilizando argumentos tan triviales como los tuyos. Críticas como la tuya desmerecen el debate político, tornándolo en un irreconocible nido de ratas. ¿Y sabés qué es lo peor de todo ésto? Que personas como vos se desesperan todos los días por ver las barbaridades que publica Clarín, cuando gente como yo -que no soy nadie pero que por lo menos sabe un poquito mejor que vos cómo se parieron las cosas en este país-hace ya muchísimos años que decidimos dejar de leer ese tipo de medios, a pesar de que de tanto en tanto algún buen articulito publican.
Mario Rivadulla

Anónimo dijo...

Otra cuestión: dejando de lado lo excesivo del monopolio clarinista, ¿alguien puede dudar de que la única manera de constituirse en un medio relativamente independiente el el seno de una sociedad de mercado es teniendo cierto poder económico? El ideal del gobierno es ver a un periodismo disperso en una multiplicidad de voces pequeñas e inconexas. Ahora, ¿cómo hará un periodismo así concebido para ser crítico del poder de turno (de este poder o de cualquiera) o para investigar un hecho de corrupción entre privados, pongamos por caso, si no cuenta con la posibilidad de costearse un buen estudio de abogados ante la primer amenaza o intento de extorsión que reciban?
Si hacia donde nos dirigimos es hacia una sociedad emancipada post-capitalista, pues entonces por supuesto que el poder económico de los medios no contará como un dato relevante. Ahora, mal que nos pese, la nuestra no es una sociedad de ese tipo. Y, de nuevo, una sociedad como la nuestra, ¿puede concebirse sin medios periodísticos económicamente sustentables? Lo de la proclama del pluralismo y la multiplicidad, ¿no oculta ingenuamente ciertos problemas cruciales relacionados con la estrategia en el ejercicio del poder? Simplemente pregunto...
Mario

Anónimo dijo...

RG: critico a los K, pero x motivos diferentes de los que te histerizás. Pero no es el punto y, como siempre, lo usás para no hacerte cargo de que Clarín es uno de los grandes actores y beneficiarios de la ENTREGA y GENOCIDIO inciada el 24/3/76.

No rebatís lo anterior, pero te parece fantástisco usarlo como tribuna y te crees impoluto por ser un puteador K que levanta cada tema de la Agenda Clarín.

Ni una línea de Papel Prensa, canal 13/menem, el dnu K, la psificación, los APE, las acciones en la AFJP... pero Boudu o Timerman son señales de Videla en el gobuerno. No es coherente.-

Si tu nivel de tolerancia fuera tan alto como decís, escribir (o levantar notas que critican a Hebe) en el diario de una sospechada de apropiación no te parecería inocuo ni divertido.

Babe 2

Anónimo dijo...

Mario, si bien concuerdo con la distinción que hacés entre 'trabajar para' y 'trabajar en', creo que a varios periodistas y columnistas de Clarín perfectamente les cabría la imputación de 'trabajar para' el monopolio. Desde ya, no a todos. Roberto G., si vamos al caso, bajo ningún concepto creo que trabaje 'para' Clarín. De hecho, ni siquiera trabaja 'en' esa empresa. De todos modos, más allá de esta observación, me gustaría que Roberto dijera algo acerca del mamarracho jurídico que acabamos de presenciar con el reciente fallo sobre la extracción de ADN y la nula repercusión que tuvo en los medios anti-oficialistas. Y pensar que hay gente que sigue defendiendo la necesidad de un gobierno de los jueces... Tipos pusilánimes y acomodaticios como ellos hay pocos en este país...
Ricardo

rg dijo...

en el tema, desde el blog, siempre lo seguimos a, y aprendimos de, el trabajo de nuestro querido y respetado colega alan iud

Intelektual pastelero - por PIC dijo...

Querido Beto,

Dejate de despuntar gorilismo y venite a la unidad básica con los cumpas que este viernes tenemos un rico guisito. Cualquier cosa, chiflá.

Saludos,

Intelektual pastelero

august dijo...

Hola a todos mi me llamo carlos, con respecto a la protesta social y lo que fue en ese momento, fue algo del momento en sí y nada mas, ya que no se fueron todos y tampoco devolvieron nada, solo a los bancos.
Pregunto, estábamos preparados para asumir sí se iban todos y quienes subirían.
La falta de militancia o participación política social nos llevo a esto, a la ausencia de una representación política, gremial, religiosa, jurídica genuina, entonces la culpa no es del otro sino de nosotros mismos; no podemos caer al día de hoy en que todo se debió al golpe cívico militar del 76, y que se llevaron a los mas pensantes, los mas activos, y en la sociedad de hoy que hay.
El pasado tiene un límite de culpa el presente también
Hace casi 29 años que estamos en democracia, por qué lo que más evoluciona son los celulares y no quienes lo compran.