29 mar. 2013

Café italiano 4: La conversación extendida 2 / Francisco


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       La última ronda de conversaciones extendidas que presencié, aquel primer día, fue la más amplia de todas, y me incluyó también a mí. Cristina, la dueña del bar (volveré sobre este personaje magnífico), se mostraba preocupadísima: el periódico local ilustraba el nuevo símbolo que identificaría al nuevo papa Francisco (tema tremendamente importante, según veo, en la discusión local), y entre los dibujos que incluía, el mismo incluía una flor: el nardo. Qué tipo de flor era el nardo? Cristina, en voz alta, preguntó si entre los parroquianos había un “botánico” que pudiera explicarle. No había ninguno. Uno de los clientes, un español me parece –llamémoslo José- tenía su teléfono multiuso consigo, y comenzó a buscar el significado del término, y su traducción. Yo intervine para comentar algo sobre el nardo, y su hermoso aroma. Finalmente, era el argentino, y tenía parte del conocimiento apropiado: Cristina se mostró satisfecha con mi intervención, que además de reafirmar su intuición sobre el tema (era una flor muy propia de “su tierra” –la del papa), agregaba un detalle que le parecía muy justo y esperable: el buen perfume. Inmediatamente luego, José dijo que el nardo estaba en la familia de la lavanda. Cristina estaba completamente feliz, y lo hizo en seguida evidente: Exclamó para todos “Ahhh, adesso sí sono contenta!!” Le ponía contenta, en particular, la contribución colectiva, que agradeció y reafirmó. Le dijo también, a su ayudante, que junto a ella había estado preocupada sobre el tema, que ahora podía volverse a casa. El gran misterio del día estaba resuelto.

1 comentario:

Anónimo dijo...

otra Cristina magnifica! que bueno