9 mar. 2010

Esto es el capitalismo. Hoy: Chile

Simplemente intolerable la inescrupulosa reacción de las empresas chilenas, frente al terremoto (para no hablar de la decisión del nuevo Presidente, decidido a mantener la militarización del sur chileno, porque en definitiva "los militares son tan chilenos como los demás". Vergogna). Nota de la amiga Paulina A., acá

29 comentarios:

Diego R. dijo...

Casi toda generalización es incorrecta. Decir "esto es el capitalismo" y presentarlo directamente como algo malo a priori no permite extraer los puntos positivos que puede tener y que de hecho los tiene. La conciencia de la libertad individual que tiene el capitalismo (como teoría económica basada en el liberalismo) es positiva, aunque luego un exceso de individualismo termine destruyendo las propias bases de la teoría. Sin contar con que, además, la libertad y la competencia no son los únicos modos de funcionar de la sociedad, en efecto, está la solidaridad, el respeto, la comprensión, la ayuda. Pero el capitalismo tiene sus cosas rescatables. En cierta medida la competencia es buena, estimula. El colectivismo, por el contrario, acalla y tapa la individualidad, y eso es malo.

Anónimo dijo...

Las empresas chilenas expresaron su solidaridad desde Argentina y desde Chile.
Creo que muchas de ellas recolectar donaciones.
Mas no se puede hacer porque una catástrofe natural deja golpeado a cualquiera.
El gobierno esta llevando a cabo la reconstrucción y mantiene a los militares solo para evitar nuevos incidentes.
Hay que tener en cuenta que la situacion puede llevar a una guerra civil, eso es lo que quieren prevenir para que el remedio no sea mayor que la enfermedad.
En estos momentos hay que dejar de lado las diferencias políticas para salir adelante.

rg dijo...

en este momento hay que dejar de lado el negocio y el afan de lucro, para salir adelante. y tender la mano (muy en especial los que estan en posiciones publicas o los que mas se han enriquecido en estos anios), no para cobrar, como nos muestran, sino para ayudar sin pedir nada a cambio

Anónimo dijo...

El tema pasa por quien va a pagar los costos dee la reconstruccion en Chile estimados en unos 25/30 mil millones de dolares. Ambas partes estiman que la reconstrucción absorberá casi cuatro años de esfuerzo, es decir, el término del mandato de Piñera.

Con reticencia, Bachelet accedió a las exigencias de la oposición y las tropas empezaron a restablecer la paz y el orden en zonas que habían sufrido saqueos de viviendas y supermercados. Por la televisión argentina pudo observarse a vándalos que se llevaban botellas de whisky y aparatos de TV.

Piñera vio rápidamente la posibilidad de pillaje y violencia. Bachelet, no. ¿Por qué el primero la vio y la segunda, no? Creo que parte importante de la explicación es la ideología. Piñera es un liberal; supone que el rasgo distintivo del ser humano es el egoísmo. Bachelet es una socialista; supone que el rasgo distintivo del ser humano es la solidaridad. Por esta razón no actuó, además, quizá, de cierto rechazo de las fuerzas armadas.

rg dijo...

el punto no pasa por ahi. el punto pasa que en el momento mas critico de tu historia, cuando definitivamente, crudamente, desnudo, te pones a prueba, en lugar de tender una mano, el empresario se puso a pensar "y como saco ganancia de esta desgracia colectiva? el desastre es crisis, entonces es oportunidad para mi negocio!". Lamentable, imperdonable, y no hay vuelta que darle. A Pineira habria que explicarle lo que significa la militarizacion, en un pais como chile, y para los pobladores que quedan rodeados de militares, y los recuerdos a los que los reenvian.

Pulpo dijo...

Si bien entiendo la fundamentación moral del razonamiento de la autora del texto y de rg, creo que hay que ver cada cosa con lupa, para no confundir y caer con todo el peso sobre las acciones de los demás.
El terremoto fua causado por causas naturales y fue devastador. Los empresarios, se dedican a comercializar productos que cuentan con un mercado que los consume, sino simplemente no venderían nada.
Entonces, si le caemos al que dice si me compras uno, dono otro, es mucho más importante caerle a aquel que compra, puesto que le podríamos espetar con toda ¿juticia?, un ¿porque no ahorras tus pesos y los donas a los necesitados por el terremoto?.
Por lo demás, la gente consume por que esta en su esencia como ser social y el empresario lucra porque esta es la esencia de su actividad. Los primeros no pueden vivir sin los segundos y viceversa.
Al fin y al cabo las empresas se componen de personas de carne y hueso.
Por el contrario a la crítica esbozada en el post, estas empresas donantes no tenían ninguna obligación mayor como empresas, más que como ciudadanos del mismo territorio, como hermanos.

Anónimo dijo...

Eso es "el" capitalismo?

tiberius caligula cicero dijo...

El domingo vi la pelicula de Moore, "Capitalism, a love story", (muy buena por cierto) y me hizo acordar a vos rg.

abrazos!

Anónimo dijo...

Pero de que negocio estamos hablando.
Recibir donaciones es lucrar?
Prevenir desmanes es atentar contra la poblacion?
Mirar el capital no ayuda a construir sino a dividir.

rg dijo...

los negocios descriptos en el articulo. si compras en nuestra empresa, le damos una chapa extra al que se quedo sin techo (y viene a comprarnos)

Pulpo dijo...

Insisto, los negocios forman parte de la vida diaria de las empresas, que en lugar de dos por uno, o descuentos por ofertas, digan que donan a los que lo necesitan no me parece, una actitud reprochable.
En efecto, es negocio para todos, para el que necesita la chapa y la compra con su conciencia tranquila, de que aquel que la necesita en el momento mas que el recibira una, para el empresario que cierra una venta de producto y con la donación tb. mejora su imagen en el mercado, y para el que la esta pasando mal, porque recibe una chapa de la decisión de un tercero - ni siquiera del Estado -.
No veo el reproche moral con tanta claridad como rg.

rg dijo...

me interesa menos decirle al empresario que es un inmoral, que criticar al estado por no ayudar con los incentivos apropiados (igual, el reproche moral esta: si ves a un tipo ahogandose no le podes decir "tengo una cuerda buenisima, por 20 pesitos, con descuento para gente atravesando situacion extrema)

Anónimo dijo...

Pero mas alla de lo inmoral se trata de una cuestion de libre competencia ante una caída de la demanda.
Lo rescatable es que donan, a traves de sus ventas.
La ayuda es mutua. Las empresas no van a quebrar por colaborar, es obvio.

rg dijo...

claro, el problema esta ahi, considerar la libre competencia como variable intocable,dada,aun en la situacion mas extrema, mas dramatica de todas

werte dijo...

Si uno acepta que vive en una sociedad capitalista, no tiene sentido esperar una solidaridad que obviamente no es la del capital, aunque comparto el asquete por lo que parece chabacana impudicia del empresariado chileno.
Por lo demás, los aportes voluntarios a las ong podrán solucionar algunas cosas ínfimas, pero a la larga el Estado deberá recurrir a un tipo de capacidad que sólo tienen las empresas capitalistas, el asunto es cómo se financia para que el peso principal no recaiga sobre los hombros de las mayorías.
A mí lo que me preocupa es que el presidente electo haya hablado sólo de usar las reservas anticíclicas del estado, sin plantearse algún impuesto progresivo, considerando además que el grueso del nuevo gasto va a ir a parar a grandes y medianos contratistas (si no gobernara Piñera, se podría ver además cómo repartir un poco esos contratos).

rg dijo...

no, no. claro que dijo mas cosas el nuevo presidente: problema social? militares a la calle ya!

Pulpo dijo...

La cosa estimado rg, es que el empresario no hace negocios con el que esta sin nada, sino con el que consume día a día. Con ese ser individualista que mira de reojo la tragedia y festeja que no le paso.
Entonces me parece que el ejemplo de la cuerda para el ahogado, no encaja.
Ojo! en el fondo entiendo tu idea de fondo, y hasta en un punto la comparto, pero cargar contra el comerciante, no lo veo util en este momento.

rg dijo...

es que lo que digo no pretende ser util, no es un argumento de los que compra el banco mundial

werte dijo...

rg, Bachelet también dijo militares a la calle. Los dirigentes de las regiones afectadas. Los propios pobladores, o los propietarios, la pedían a los gritos. El asunto era cómo borrar del horizonte la violencia social. Si uno es un poco hobbesiano, un hobbesiano resignado digamos, o un hobbesiano "en ciertas circunstancias", la intervención de la fuerza pública no necesariamente es contradictoria con la solidaridad, al contrario, puede volver a hacerla posible. Está claro, son militares chilenos, y un gobierno de derecha a punto de asumir. La izquierda chilena debe mirar todo con lupa.
Por supuesto, es probable que yo esté mal informado, que el despelote no haya sido para tanto, que los medios se hayan estado haciendo una fiesta con los pequeños terrores de la clase media, y que había mejores maneras (eficaces), sin fuerza pública, de lograr lo mismo. Si es así me anoto en esas.
Para terminar. Obviamente las formas de solidaridad que abre una intervención estatal no incluyen a algo como "por entero, por el todo". En ese punto, el artículo de Paulina Acevedo es indiscutible, porque es una expresión de deseos, y no parece describir las reacciones y voluntad de los chilenos.
(Perdón por la extensión).

La Lupa de Bolsillo dijo...

A algunos de los participantes de esta discusion les puede interesar lo que se ha estado escribiendo sobre "disaster capitalism". Esta es una autora que ha escrito para el gran publico sobre este nuevo modo de acumulacion. Creo que vale la pena echarle un ojo: http://www.naomiklein.org/main

Nacho dijo...

Estimado maestro Gargarella, estoy en Buenos Aires de intercambio y el Dr. Miguel Carbonell me recomendó que tomara clases con usted, va a dar alguna clase este semestre en la UBA? Muchas gracias.

rg dijo...

seminario, en agosto, en la uba

Anónimo dijo...

Naomi Klein, jajajajajaja.

Daniela Arripe dijo...

la morocha que tú quieres es la
(uy no te puedo creer) hombre cuida la cabeza que las curvas no son para cualquiera

al amigo de mis amigos y no me pidan explicaciones (él sabe que no volveré) por respeto a la libertad

Anónimo dijo...

Jajajaja, Naomi Klein, jajajaja

Arenga Luna dijo...

Amigos de la Argentina

Soy la autora de la columna publicada por Roberto, y me gustaría aclarar algunos puntos a partir de los posteos que he leído.

- Yo no vengo de una sociedad capitalista, sino que resisto (como much@s en Chile) un modelo neoliberal y expansivo (ya vamos para 40 TLC y tratados bilaterales) que, entre otras cosas, produce que Chile tenga la peor distribución del ingreso de América Latina.
- No concuerdo, tampoco, con que "la gente consume porque está en su esencia como ser social", sí que el empresario lucra, pues en efecto es su esencia.
- Coincido en que no hay nada malo en hacer publicidad, como se señala, pero sí en vestirla de solidaridad, como señalo en mi artículo. Pues se trata derechamente de lucro. De hecho, las empresas están donando menos que el margen de ganancias obtenidas, y aún más, descuentan impuestos por las cifras que ¿solidariamente? donan: http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2010/03/05/velasco-recuerda-beneficio-tributario-para-empresas-que-colaboren-con-damnificados-del-terremoto/
- Una pregunta a hacerse es, por qué las empresas nunca antes de la teletón (realizada una semana después del terremoto) entregaron gratuitamente productos o servicios a los daminificados. Pero no hubo solidaridad "por entero y por el todo" para aquellos que son sus consumidores de siempre, y que ahora no tienen importancia para ellos al haber perdido su poder adquisitivo (no de endeudamiento, que es a lo que apuntan los bancos y financieras).
- No es real decir que la ayuda de las ONGs es ínfima, pues además de desconocer la organización social que se gesta, no repara en que son múltiples los puntos donde solo ésta ayuda ha llegado y que el gobierno pidió apoyo a ONGs y federaciones de estudiantes, al verse "sobrepasado".
Por cierto, que en primera instancia la responsabilidad de reconstrucción es del Estado, pero éste no estuvo a la altura frente a la catástrofe y la experiencia muestra luego dejan todo tirado (el terremoto en Tocopilla, es el mejor ejemplo)
- Definitivamente el punto no es si Bachelet o Piñera llama a los militares, sino las consecuencias de otorgar funciones de "orden público" a uniformados que solo cuentan con preparación bélica y falta de criterio para asumir situaciones de "excepción" de naturaleza no armada. Por eso se debemos lamentar una nueva muerte, no por los movimientos de tierra, sino por los golpes de quienes tienen hoy el "control" de la situación: http://www.radiobiobio.cl/2010/03/10/encuentran-cadaver-de-hombre-de-44-anos-en-una-cancha-frente-a-enap-en-hualpen/
- Finalmente, me parece que en Argentina, como también en Chile, los medios hacen muy bien su tarea de manipular la información. Mismos que concentran el 90% de la propiedad en prensa escrita, que desde hace dos décadas iniciaron la privatización de la TV y que mantienen, solo en tres consorcios, cerca del 70% de las radios; mismos que sacan suntuosas ganacias por los avisos publicitarios con que nos bombardean.

Esto es el capitalismo hoy en Chile, como señala Roberto; el Estado simplemente no existió.

rg dijo...

uy, mil gracias paulina por las aclaraciones, abrazo grande

Arenga Luna dijo...

A horas de que se inicie un nuevo terremoto en Chile, con réplicas por largos cuatro años, te mando otro gran abrazo (acontecido).

Marinero en guayabera dijo...

Claro que no se trata de reclamarle a las empresas que sean “solidarias”. El sector no tiene a la solidaridad, entendida como “desapego”, entre sus atributos. O, en todo caso, la tiene pero como otra forma de ganar recursos. Esto es: ayuda pero a cambio de dinero. Lanza una “promo” en medio de la catástrofe. Un “2X1” para la población que está en la ruina. Suena inmoral, pero la moral no es una variable propia del capital. Lo otro que queda en evidencia con la devastación es que el Estado es el único garante de la distribución razonable de los recursos hacia el interior de una sociedad cruzada por sectores en pugna. Por supuesto que se trata de un Estado imperfecto, pero cuenta con la ventaja de que está en su naturaleza asumir ese rol. No es así en el caso del capital.
Si coincidimos en que es ridículo pedirle políticas sociales a un empresario, entonces no se las pidamos, porque cada vez que se apuesta el crecimiento del mercado por sobre el sector público estamos haciendo justamente eso.